Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
Diccionario Enciclopédico de la Medicina Tradicional Mexicana
Padrino de porrazo

En la región de Juluapan, Colima, relación de compadrazgo que se establecía entre un niño y un adulto de sexo opuesto, con la finalidad de prevenir enfermedades o coadyuvar a su curación. Cuando las imágenes religiosas eran llevadas en procesión, los niños solían tirarse al suelo (el porrazo) para que las imágenes pasaran sobre ellos. El padre del niño solicitaba a una persona del sexo opuesto que lo levantara; al hacerlo se convertía en su padrino de porrazo. Genis asegura que actualmente ya no se practica este ritual, pero los habitantes de la región recuerdan que todavía se efectuaba en la década de los cincuenta. Pese a esto, vale la pena hacer notar un simbolismo muy particular en este ritual, mismo que comparte la ceremonia que consagra al padrino de revolcadita entre los zapotecos de Oaxaca:

La acción ejecutada por el padrino al levantar a su ahijado del suelo, incorporándolo de una situación anormal implica un simbolismo de purificación... Caer, revolcarse, aporrearse, en fin, golpearse al dejarse caer contra el suelo, es la idea que recalcan las denominaciones populares: ‘ahijado del porrazo’ y ‘padrino de revolcadita’. La terapéutica se realiza, entonces, levantando al infante del suelo, incorporándolo (en el doble sentido) a la posición erguida y a la normatividad social; levantándolo de su posición anormal, liminal y enferma. Se asimila simbólicamente que el suelo es profano y que la enfermedad es una variante del pecado y de lo profano. Lo sagrado purifica y, por lo tanto, cura, en un acto de magia simpático-mimética (1:70-72).

Índice de Autores

(1) Genis, J., 1989.

SM