Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
Flora Medicinal Indígena de México
Flora Medicinal Guarijía de Sonora.
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Información general
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Wakurawe ahpo machi

Makurawé Sonora. Mochi kamé iniwaepúapú cultura k ‘yamí sinyamé meká oyepi mochiwipú.

Ki kawé machi wamepú, meká, ruchandonapú ki we kamía wichio tamo tradicion ‘ntia ‘wa tamó mochi kachi ehpé. Guarijio ehpé mochikaméa, ejemploa tiamepu ki wekamía wicho tamó nawésari tamo tradicioniwa, wajaterepú inturepú. Kiya nao siendo pamupari.

Machi mochi kame tejoe Tewiretupú ‘wa Sonora, 1930 tewire’upu ringoé.

Ki nanerenípú aká enakamé Cura cherepú siglo XVII. Weka inturepú tejoe piranuchi mochi kamé, wejesuwerachía mí Chihuahua, Sinaloa, Sonora. Ahpoeche guarijio ki wajiparepú.

Wajatía maeniapú guarijíopú nati tetejímaría moeniau-pú yutoazteca. Kinaneniapú achinitio enakámé tamo mochikachi ‘ka wejechi chipá enakame mueniapú o Chihuahua.

Weka pamuparí pamurepú ahpo katewerepú patroni ‘wa mochi kamé. Yori guarijío yomá. Guarijío ranchochiami mochirepú patroni permiso ‘tasapa.

Senekachi teki panarepu ahpo wichio, patroniapu towarepu echimia wichio wakasi unatemi wicho meniachi, koamee nateterepu ahpo tekipanariu píonia wajupi wikiriéka ‘tipirepú: ejetia ahpo katewerepu sopa tiempo ‘niwaenari tekipanamé, ki we ka nateteka ki kuliendoa gobierno ajaná, weikopú yori puka tiempochi uyeretupu guarijío wajé yorie; ehpeo guarijio ahpo napapunapú paika lejidochi ahpoe ‘niwarapú ahpo ‘niwapú sopa pirena mochi wipú ahpó costumbre wa ki toinaria pakowa.

Weje wichio ruchando tiamé tamó nawésari. Senekachi tejoe tekipanipú tekipanami witiami echi tiachiami mayo mochikachi ‘yaqui mochi kachi, weka tewanipú ahpo kokometi napuanipú kusitere intuane koamé: comó ujuwari kokori, naapú, meweri, kamori, chíchivo, osokora weká ‘tapiti yonia ehpeche kitepú so’chi majoí tamú mochicachi.

Mochikachi mundo Kaweruma tetewi nuri tamó ‘ká, tamo pa’kó seremoniawa intunapu tamó mochi cachi compare, ahpo tetejima ajama puserapú newiká, ‘niwaepu soni pako tuari pakó.

Cheriwema kianaria riosi, y wejé ‘ji crenciapu ehpeche kawerumapú ki toinaria tamó crenciawa pirenachi sinyamé sewinachi ena kamé crencia. Macura ehpe sinyamé.

Problema ehpeche weruma meká mochiwipú weká mexicomochi kame indigena wajachitia mochi wuipú, weka tiempochi wakurae ojieriapú totosaname mochikachi, kiaretupú weje tano mochi kachi ehpe 1982 weká cambio intuerú tano mochikachi muenarepú ehpeche tanú nateteretupu tejoe wichio ‘wá kakaruma enerepú.

Gobierno programa wona tanó kojirepú wekanami toinapú agua potable, kakaruma koumé kakaruma karí ki kokorenaria kawe pechi ka mochipuapu ki kochonterisapu tano mochi kachi servicio toinapú tamó mochi kachi.

Werunapu problam katia nawakinapu tejoe Takú ‘peta neteka mochi wipú temé tuya se’ré mokori ajaeneteniapú ‘hpetá mokewari konatú kujeo arapá netanupú yawera; sikoria wechorie noteniapú soopaneteniamépu ‘wapia sinyamepú gente pueblochi mochi kumi wajati tewanipú tomi.

Yapiti oká intunapú makarawe nawésame Alamos mochikamé y Quiriego y Chihuahua unachi Chínipa mori mochi kamé, Sonora mochi kamé etianachi wipú wekachi ki ‘niwaepú.

Guarijío jacale mochikamé San Bernardo meká wanachi mochi wipú porque ki ‘niwaepú weje ejpeche niwaepú costumbre ‘niwaepú totosanamé.

Costumbre Wekachi kinawesanipú nawesaka yori, tejoe ajoketiamea ejpeche nawesani napá nawésari ki oweruchitia kukuchi yoma ejpeche mawesánipú makonawe nawésari makárawe wanuchi mochiwipú ajpo costumbre wa wichio ‘waturía.

Elementos culturales de los guarijíos Los guarijíos de Sonora pertenecen a una cultura nativa tradicionalmente marginada. Es un grupo cuya información histórica y etnográfica es escasa. Enfrentados a un proceso de aculturación y defensa de su identidad, los guarijíos de hoy constituyen un ejemplo de supervivencia lingüística y cultural, que ha existido por casi 400 años al dominio externo. Su presencia en el estado fue "descubierta" hasta 1930 por unos investigadores estadounidenses. El origen étnico y geográfico de los guarijíos permanece incierto. Fuentes misionales de la colonia en el siglo XVII, mencionan la existencia de varias tribus ubicadas en la región que comprende los límites de los estados de Chihuahua, Sinaloa y Sonora; entre ellas la única que escapó del exterminio fueron precisamente los guarijíos.

El origen étnico del grupo guarijio es ubicado por los especialistas como perteneciente a la familia yutoazteca. No se cuenta con información confiable acerca de la llegada de los guarijíos al territorio que ocupan; las fuentes coinciden en señalar al actual municipio de Chínipas en Chihuahua, como el sitio de donde partieron hacia Sonora.

Economía Por décadas se vivió una forma económica de mediería y tercio entre los terratenientes de la región (yoris) y los guarijíos. Esta consistió en que los nativos habitarían los ranchos y propiedades particulares con permiso del patrón siempre y cuando trabajaran para él. El patrón les permitía sembrar a "medias", a cambio, les pagaba con comida a cuenta del trabajo, y el peón siempre se quedaba endeudado. Lo mismo ocurría con la ganadería.

Este tipo de "arreglo" permitió que el "blanco" retuviera la fuerza de trabajo necesaria para el funcionamiento de los ranchos sin pagar un salario regular y evadir su responsabilidad laboral con los peones.

En la actualidad la organización sociopolítica de los guarijíos se agrupa a través de dos ejidos que les pertenecen. Además mantienen una unidad estratégica basada en la identidad cultural del grupo, como lo es la historia compartida en la lucha por la tierra y el lenguaje. Es frecuente la migración temporal de hombres que bajan a trabajar a los valles agrícolas de los ríos mayo y yaqui.

Buena cantidad de su dieta alimenticia, se basa en la colecta de frutos y raíces silvestres como: uvalama, chiltepines, tunas, pitahayas, jícamas, chíchibo, papache y muchas más; en menor medida en la pesca y caza.

Elaboran artesanías de palma y sotol con las que hacen sombreros, petates, bolsas, cestos; con diversas maderas hacen violines y arpas; trabajan el barro para hacer ollas, platos y cazuelas; todo esto es para su uso propio o para la venta entre la gente de sus poblados, con lo que obtienen dinero en forma rápida, sin salir de su lugar.

Si bien la mayoría habla y entiende el idioma español, al interior de las familias guarijías existen importantes diferencias. Los varones adultos dominan más el bilingüismo que las mujeres, y en los menores es mayor el dominio de su lengua nativa. En realidad, si se toman en cuenta criterios lingüísticos, culturales y sociopolíticos, se diferencian dos grupos de guarijíos en general: los de Sonora, en Alamos y Quiriego, y los de Chihuahua, en Uruachic, Moris y Chinipas.

Los de Sonora a su vez se dividen en: los integrantes del ejido colectivo Guarijíos-Burapaco y los integrantes del ejido colectivo Guarijíos-Los Conejos. Como punto aparte es necesario considerar a los guarijíos de Los Jacales, localizados en el poblado de San Bernardo, quienes no son beneficiados con dotación de tierra y tienen una mayor integración a la forma de vida del yori.

La identidad cultural como guarijíos es sustentada además por su cosmología, el ciclo de vida, las costumbres, los ritos y las festividades. Cabe destacar la existencia de instituciones como el compadrazgo, la preferencia a la endogamia, la danza ceremonial del pascola como un tributo a la naturaleza y el rito del tuburi como reverencia a la madre tierra. Estas creencias se contextualizan como elementos religiosos del grupo, que juegan un papel fundamental en la resistencia cultural frente a intentos neo-evangelizadores de carácter proselitistas promovidos por grupos estadounidenses.

Los guarijíos de hoy El problema fundamental de las comunidades guarijías de Sonora es su carácter subordinado, situación propia de la mayoría de los grupos étnicos de México.

Hasta la década de los setenta, los guarijíos se encontraban subordinados en forma económica y sociopolítica a los blancos y mestizos asentados en la región. La dotación de tierras al grupo, en 1982, introdujo cambios en la relaciones productivas en la región, con lo que se logró un aumento en los ingresos económicos de los integrantes de la etnia.

A pesar del éxito de algunos programas, las comunidades guarijías presentan grandes deficiencias en materia de agua potable, nutrición, vivienda adecuada, saneamiento ambiental y servicios de salud. El alcoholismo y la violencia se plantean como un nuevo problema de carácter epidemiológico entre los miembros de la etnia.