Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
Diccionario Enciclopédico de la Medicina Tradicional Mexicana
Hormiga

La utilización de las hormigas con fines terapéuticos data de tiempos prehispánicos. Se sabe que las mandíbulas de las hormigas trabajadoras (Atta spp.) se usaban para cerrar las heridas después de una intervención quirúrgica, colocando varias hormigas sobre la lesión, de modo que, al morder, sus quelíceros perforaban la piel a ambos lados, y ese era el momento en que las decapitaban, obteniendo de este modo la sutura. Además, se atribuía a la secreción de las glándulas salivales, una función antiséptica contra posibles infecciones (1). Actualmente, en comunidades aledañas al Distrito Federal, las mandíbulas de las hormigas se siguen empleando de la misma forma y con el mismo fin, sin aclarar cuáles especies de hormigas son las referidas (2). Otro uso que aún perdura consiste en emplear el veneno para curar enfermedades reumáticas, permitiendo que el enfermo sea picado por varias hormigas en la zona afectada. Las propiedades del veneno de la hormiga se han popularizado gracias a la venta de productos (pomadas) que lo contienen, y a la amplia difusión hecha por los merolicos a lo largo del país (1) (3). Los mayas peninsulares también hacen uso de ellas para diagnosticar la diabetes, chu’uhuk uix, "azúcar en la orina". Los viejos terapeutas mayas dicen que las hormigas poseen la capacidad de detectar el azúcar en la orina de los enfermos; cuando se les hace orinar en sitios cercanos al hormiguero, las hormigas se concentran alrededor de la orina atraídas por el azúcar, conducta que no observan ante la de un individuo normal (4).

En la mitología popular, simbolizan al inframundo; son las ayudantes del demonio y, por ende, también se consideran agentes enfermantes. Los pobladores de Morelos piensan que los malos aires, emanaciones nocivas generadas en el infierno, llegan a la superficie terrestre a través de las cuevas y hormigueros (5). Además creen que si una embarazada mira una colonia de hormigas, su hijo nacerá deforme (6). Ciertos relatos provenientes de Yucatán, tanto del siglo XVII como del XX, explican los eclipses de luna y de sol, fenómenos considerados nocivos para la salud, como el ataque que las hormigas xulab hacen contra los dos astros (7). Así, estos insectos cumplen un doble papel en el discurso médico tradicional: como recurso terapéutico sirven para aliviar enfermedades, pero en la esfera conceptual, son portadores de malestares y desgracias.

Índice de Autores

(1) Ramos-Elourdy, J. et. al, 1988.

(2) Barajas Casso-López, E., 1951.

(3) Campos, T. de M., 1979.

(4) Mata Pinzón, S. et. al, 1989.

(5) Inghman, J. M., 1989.

(6) Mellado Campos, V. et. al, 1989.

(7) Closs, M. P., 1989.

MM y DM