Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
Diccionario Enciclopédico de la Medicina Tradicional Mexicana
Chipilez

También chipilera. Del náhuatl, tzípitl, niño enfermo a causa de la leche mala que toma (1); o tzípil, criatura enferma a causa de estar su madre preñada (2). Sinónimos: hético (Edo Mex) (3), tzipitera (Chis) (4). Lengua Indígena: Matlatzinca xiconkó (Edo Mex) (5), Náhuatl tzipi, tzipiyot (Pue) (6).

Enfermedad que se presenta en el lactante o en el hijo menor como consecuencia de un nuevo estado de preñez de la madre. Se caracteriza por la aparición de trastornos físicos y emocionales que desaparecen poco después del nacimiento del nuevo hermano, o por medio de diversas terapias.

La mayoría de los reportes etnográficos coinciden en señalar a la nueva gestación como la principal causa de la chipilez; sin embargo, dentro de esta idea convergen diferentes opiniones. Algunos informantes mencionan que el hijo menor enferma por los "celos" que siente hacia el ser que su madre lleva en el vientre, suceso que percibe ante el súbito destete o por la paulatina pérdida de atención y afecto maternal (5) (7 a 19). Otros opinan que la nueva concepción provoca que la leche materna esté "contaminada" (20), se "corte" (19), se vuelva "sucia" y "dañina", lo que genera un cambio en su sabor que indica al lactante la preñez de su madre (21) (V. descriado). En los Altos de Chiapas (4), Distrito Federal (13), y JalapaVeracruz (17), se cree que la enfermedad sólo se manifiesta cuando el niño que viene es del sexo opuesto al del hijo menor. Asimismo, en Huixquilucan, Estado de México (21), Oaxaca(16) (22) y Zapotitlán de Méndez, Puebla (10) se señala que el esposo también puede ser afectado (V. pale), en Morelos se va más allá, pues se mencionan como posibles víctimas a las personas y animales que conviven con ella (12).

Contrariamente a los anteriores reportes, los nahuas poblanos de Xochitlán creen que este padecimiento únicamente afecta al recién nacido, como consecuencia de que el padre se acerca a él o a la madre durante los primeros días del nacimiento (6).

La enfermedad suele acompañarse de importantes cambios de la conducta, el infante se torna agresivo o "enojón", inquieto, hace "berrinches" por cualquier motivo, llora todo el tiempo y sólo desea permanecer en brazos de su mamá o pegado a su falda (7 a 13). También puede sufrir otros trastornos como diarrea, insomnio, falta de apetito —"melindroso para la comida"—, sed, adelgazamiento, palidez y ocasionalmente fiebre (10 a 12) (17 a 21). En Huixquilucan se menciona que en casos graves puede haber inflamación del vientre y adelgazamiento de las extremidades (21); en los Altos de Chiapas se reporta comezón en todo el cuerpo (4), mientras que los purépechas de Tepalcatepec observan que el enfermo sólo desea comer carne y chile (11). Resulta diferente la sintomatología que presentan los maridos que han sido dañados; tanto en Oaxaca como entre los totonacos poblanos de Zapotitlán, el adulto presenta mal humor, desgano, inapetencia, somnolencia y apatía (10) (16). Además de lo anterior, en Morelos se reportan "antojos", dolor articular y de muelas (12).

Los tratamientos utilizados son muy variados. En algunas regiones se recomiendan los baños con diversas especies vegetales: en Durango se utiliza el diente de león (Taraxacum officinale); en Morelos, plantas de calidad caliente (V. frío-calor) con el objeto de que el niño "sude la chipilez" y expulse el mal. En caso de que el marido sea la víctima, se le amarra a la cintura un listón rojo, portado de igual manera por su esposa durante dos días (12).

En el Distrito Federal se baña al niño con la misma agua que al recién nacido, o con agua que contenga hojas de lechuga (?) (13). Similar procedimiento es practicado en Oaxaca para el infante o el esposo, con la diferencia de que se aprovecha el líquido utilizado para el baño de la parturienta (22). Existen otros tipos de procedimientos curativos, como los observados en los Altos de Chiapas, en que la madre muerde suavemente al niño, desde la nuca hasta la colita, procurando depositar un poco de su saliva en cada mordida con la intención de "matar la ponzoña"; enseguida se quita el fondo y lo coloca sobre el cuerpo desnudo del niño (4). Los totonacos de Zapotitlán soban las articulaciones con refino o saliva (10). Por su parte, los nahuas de Xochitlán —que como ya se señaló consideran que el afectado es el recién nacido— le dan de beber una infusión preparada con omekelite(?), nekasanet (?) y el cordón umbilical enfermo (6). Por último, en Huixquilucan utilizan remedios para el susto, eficaces para "quitar el frío", o bien, proceden a destetar al niño (21).

En algunos lugares, como Jalapa, Veracruz, y Tepoztlán, Morelos, se cree que no existe un remedio que cure la chipilez; se considera que ésta es una enfermedad pasajera —que no deja de ser grave— la cual desaparece pocas semanas después del nacimiento del hermano (9) (17).

López Austin menciona que las fuentes históricas, como el Vocabulario náhuatl de fray Alonso de Molina, hacen alusión a este mal. Se creía que el lactante se hacía tzípitl cuando su mamá se volvía a embarazar; el mal se acompañaba de debilidad, diarrea, lentitud en el desarrollo, enflaquecimiento, desgano y pronunciación defectuosa. El daño causado por la madre —continúa el citado autor— se nombraba tzipicuazaloa (23), "desmedrar la madre a la criatura por haberse preñado" (2), que da la idea de que el mal consistía en el "enlace" del niño lactante con el que estaba en el vientre (23).

Índice de Autores

(1)Simeón, R., 1983.

(2)Molina, A. de, 1966.

(3)Peña Ruiz, P., 1991.

(4)Moscoso Pastrana, P., 1981.

(5)Fragoso, R., 1978.

(6)Montoya Briones, J. de J. et al., 1971.

(7)Kearney, M., 1971.

(8)Foster, G. M., 1972.

(9)Lewis, O., 1968.

(10)Cuerno Clavel, L. E. et al., 1989.

(11)Aguirre Beltrán, G., 1952.

(12)Mellado Campos, V. et al., 1989.

(13)Vega-Franco, L. et al., 1979.

(14)Latorre, F. et al., 1976.

(15)Ochoa Robles, H. A., 1967.

(16)Ravicz, R. et al., 1969b.

(17)Lagarriga Attias, I., 1977.

(18)Viesca Treviño, C., 1987.

(19)Leiter Ferrari, W., 1982.

(20)Bushnell Hempstead, J., 1955.

(21)Ryesky, D., 1976a.

(22)Guardein Estrada, E., 1989.

(23)López Austin, A., 1990a.

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