Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
Diccionario Enciclopédico de la Medicina Tradicional Mexicana
Susto fuerte

Sinónimo: susto grave, susto retenido (1). Lengua Indígena: Huasteco ts’itsimbe (2).

Categoría en la que entran todos los sustos que implican pérdida del alma y rebeldía al tratamiento, y que pueden derivar en enfermedades igualmente peligrosas, exponiendo la vida del enfermo.

Sus agentes causales son numerosos; sin embargo, son muy temidos los relacionados con el agua y la tierra (V. susto). Ante esto, los nahuas de la sierra Norte de Puebla mencionan que los "dueños" de la tierra o del agua se apoderan del espíritu de las personas que transgreden las normas morales observadas por el grupo, o las normas de respeto hacia la naturaleza, al utilizar inadecuadamente los recursos naturales (1) (3). Asimismo, los propios nahuas y sus vecinos huastecos aconsejan que cualquier tipo de susto sea atendido lo más pronto posible, pues de lo contrario se presentan complicaciones graves; inclusive, un susto leve puede convertirse en fuerte.

Las principales manifestaciones de este mal son falta de apetito, decaimiento, somnolencia, inquietud tanto en la vigilia como en el sueño, palidez, tristeza y ataques de ira (1 y 2).

Para su tratamiento, los nahuas de Puebla y los totonacos de Veracruz realizan complicadas ceremonias que tienen como principal finalidad reincorporar el alma cautiva al cuerpo (1) (V. levantar la sombra). Un procedimiento menos complejo, es practicado por el especialista huasteco, quien ofrenda tres huevos en el lugar donde el alma se perdió; si los huevos "vibran", es señal inequívoca de la presencia de ts’itsimbe. Una vez que corrobora el diagnóstico, procede a "barrer" y bañar al paciente con la maceración acuosa de ts’itsiimbe ts’ ohool (Capraria mexicana), ts’oop (Cucúrbita sp.) y thulal ts’aal (Gouania polygama). La indicación de que la terapia ha surtido efecto se registra si durante el baño se forma espuma en el cuerpo del asustado. Para prevenir el contagio, se procura tirar el agua utilizada en un lugar no transitado (2).

Índice de Autores

(1) Zolla, C. et al., 1988.