Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
Diccionario Enciclopédico de la Medicina Tradicional Mexicana
Águila

Los huicholes consideran al águila y al halcón como animales sagrados, con poderes mágicos que residen en sus colas y alas: se afirma que, por volar muy alto, todo lo ven y oyen.

Las plumas habilitan al mara’akáme para percibir todo cuanto ocurre sobre y bajo la tierra; con ellas realiza sortilegios para la curación de los enfermos, la aparición del Sol y la caída de la lluvia (1). Asimismo, las plumas son los “libros" que le otorgan sus poderes mágicos. Con ellas se confeccionan los muvieris de los cantores, sin los cuales nada pueden hacer: sus rayas, sus colores, sus más diminutas peculiaridades constituyen una clave mística que sólo ellos son capaces de descifrar (2).

En las antiguas culturas mesoamericanas, el águila era una las aves más importantes. Para los mexicas representaba al Sol en marcha ascendente hacia el cénit, emblema de valor, fuerza, agresividad; símbolo solar para la orden de los Caballeros Águilas que, por morir en batalla, alcanzaban la vida eterna identificándose con el astro. En el Códice de la Cruz-Badiano se menciona la punción en el pecho (centro de las fuerzas vitales del individuo) con un hueso de águila. Al sospechar el terapeuta la cercanía de la muerte, se acostumbraba también colocar sobre el pecho del enfermo un corazón de águila envuelto en piel de venado, animal que poseía una asociación astrológica con el calor solar, "calor que trae consigo la vida". También se menciona la punción de las articulaciones cuando se encontraban atrofiadas, con el fin de transmitir la fuerza y elasticidad características del ave. La utilización de una de las uñas quemada como coadyuvante en el parto, era otra de las virtudes terapéuticas reconocidas a este animal. Se administraba cuando una mujer tenía problemas para expulsar el feto o, simplemente, para facilitar el parto. La pata del águila, cuauhtetepontli de donde lógicamente procedía la uña en cuestión, se asociaba a la tierra, por una parte, y por otra a las cihuateteo (espíritus de las mujeres muertas durante el parto), equivalentes a las almas de los guerreros sacrificados en batalla y cuya misión era también vivificar y conducir al Sol en su viaje celeste (3).

Índice de Autores

(1) Soto Soria, A., 1969.

(2) Benítez. F., 1976.

(3) Viesca Treviño, C. et al., 1974.

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