Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
Diccionario Enciclopédico de la Medicina Tradicional Mexicana
Bizquera

Lengua Indígena: Tzotzil nelish (1).

Denominación popular que recibe el estrabismo; es decir, la desviación manifiesta de uno o ambos ojos.

"Bizcocho", "distraído de un ojo", "tiene un ojo loco", "está virules", "viriolo" o "turnio" son algunas expresiones populares que aluden al que padece bizquera (2).

Existen diversas creencias del dominio popular acerca del estrabismo, todas ellas relacionadas con sus causas y prevención; por ejemplo, parteras de la comunidad nahua de Santa Ana Tlacotenco, Distrito Federal, creen que los niños pueden adquirir este padecimiento en el momento de nacer, debido a que ven la luz de un foco o de una vela: "... los ojos vienen ‘calientes’ y la luz es ‘fría’. Solamente a los ocho días del nacimiento el bebé puede ser expuesto a la luz artificial, pero suave; de otra manera hay que taparlo con una telita" (3:145).

Los tzotziles de Chiapas lo reconocen como un defecto enviado por Jesucristo; piensan que cuando el Señor estuvo en la Tierra tenía este defecto, y que por ello le gusta que algunos de sus hijos también lo compartan y se los envía antes de nacer; o bien, como castigo a los hijos de aquellos padres que se burlan de alguna persona bizca (1). Se cree comúnmente que a los bebés hay que verlos de frente cuando están acostados y no por atrás, pues de lo contrario, se verían obligados a forzar su vista, ocasionándoles esto la bizquera; igualmente, se piensa que si una persona "hace bizcos", se expone a recibir un aire que le puede dejar así; por otro lado, también se cree que los bizcos poseen mirada fuerte, y por ello se les considera agente causal de mal de ojo.

La medicina académica reconoce diversas causas de la bizquera, entre las que se encuentran la tendencia hereditaria o la secuela de diversas enfermedades infecciosas como sarampión, escarlatina, difteria, tos convulsa, etcétera. Se sabe que el estrabismo se presenta cuando el niño tiene de dos a cuatro años, y sólo en ocasiones desde el nacimiento. Sin embargo, en niños menores de un año suelen manifestarse desviaciones momentáneas de la vista, las que generalmente desaparecen antes de los doce primeros meses de vida (4).

Índice de Autores

(1) Holland, W. R., 1978.

(2) Padrón Puyou, F., 1956.

(3) Leiter Ferrari, W., 1982.

(4) Hammerly, M. A., 1978.

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