Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
Diccionario Enciclopédico de la Medicina Tradicional Mexicana
Mal de piedra

Sinónimo(s): cálculos en la orina, enfermedad de piedra, piedra(s), piedra en la orina.

Padecimiento renal-urinario cuyo signo característico es la presencia de cálculos (piedras) en la orina. Los mayas explican que la formación de dichas piedras se debe a la acumulación de "suciedad" que va guardando el cuerpo y que sale por medio de la orina en forma de piedras o arenilla (1 y 2) (V. k’al uix). En Santa Ana Tlacotenco, Distrito Federal, su causa se asocia a la ingestión excesiva de alimentos fríos o calientes, y también al hecho de realizar grandes esfuerzos sin haberse alimentado debidamente (3).

Se sospecha de la dolencia cuando se presenta dolor de riñón y/o dificultad, dolor y ardor al orinar, con aparición ocasional de sangre, y el diagnóstico certero se establece al encontrar piedras en la orina.

Los tratamientos están fundamentalmente dirigidos a favorecer la disolución y expulsión de los cálculos y a mitigar el dolor. Para promover la disolución, se prescribe la ingestión de ciertas cocciones herbolarias; sobresale en el norte del país la de gobernadora (Larrea tridentata); en el centro, la de hierba del sapo (Eryngium sp.) (4), y hacia el sur, la de ek’lemuy, también conocido como yumel (Malmea depressa o Guatteria gaumeri). Para su expulsión, se estimula la diuresis mediante la administración de infusiones preparadas con ciertas plantas, entre las que destacan los pelos o cabellos de elote (estilos de Zea mays), el diente de león (Taraxacum officinale), la cola de caballo y el carricillo (Equisetum spp.), la flor de Jamaica (Hibiscus sabdariffa), el tamarindo (Tamarindus indica), el saúco (Sambucus mexicana), el llantén (Plantago major) y el cuajilote o pepino kat (Parmentiera aculeata y P. edulis). Con el fin de mitigar el dolor, se recurre generalmente a la aplicación de calor mediante baños, fomentos, masajes y fricciones.

En términos médicos, el mal de piedra corresponde a la litiasis renal o cistolitiasis; es decir, la formación de concreciones en los riñones o en la vejiga urinaria, respectivamente. Aunque en la medicina tradicional se establece un diagnóstico seguro ante la evidencia de piedras en la orina, el padecimiento también queda encubierto o incluido en otras denominaciones genéricas del dominio popular, como cerrada de orines, mal de orín y dolor de riñón, cuando el diagnóstico es incierto, o sea, cuando aún no se detecta la expulsión de piedras. En cuanto a los tratamientos, es importante resaltar que la mayoría de las plantas antes mencionadas, cuya administración favorece la diuresis, han sido validadas experimentalmente como diuréticos suaves o de acción intermedia (5 y 6). Por otro lado, con base en seguimientos clínicos de pacientes que sufren diversas enfermedades urinarias, Balam ha encontrado que la estimulación de la diuresis por ingestión de ciertas infusiones tiene resultados satisfactorios al observar la expulsión de pequeños cálculos en litiasis incipientes (2).

Índice de Autores

(1) Mata Pinzón, S. et al., 1989.

(2) Balam Pereira, G., 1990a.

(3) Palacios de Westendarp, P., 1986.

(4) Lozoya Legorreta, X., 1988.

(5) Cáceres, A. et al., 1987.

(6) Pérez Gutiérrez, R. M. et al., 1985.

SM