Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
Diccionario Enciclopédico de la Medicina Tradicional Mexicana
Tuch’bil ora

Tzotzil, cortar la hora (1).

Ceremonia mediante la cual el brujo consigue la ayuda de las divinidades y/o seres sobrenaturales para lograr la muerte de una persona que le ha causado daño (V. brujería).

La ceremonia debe realizarla el brujo en su casa, en la morada de los seres sobrenaturales, o un lugar apartado, cuidándose siempre de no ser visto, ya que si se conoce la identidad del ejecutante, el mismo será acusado de hechicería y seguramente asesinado.

El brujo utiliza velas de diferentes colores, aguardiente, copal y pino con los que crea un altar en cuyo frente desarrolla el rito. La forma y la cantidad de material que utiliza, varía dependiendo del brujo, la deidad invocada y la rapidez con la que se desea obtener la muerte de la víctima. Las velas se colocan formando hileras sobre tablas alargadas. Las velas blancas son ofrendas a "los dioses del cielo, de la tierra, de los cuatro puntos cardinales, a los dioses del linaje y ancestrales"; las de colores representan a los diferentes tipos de pos lom que el brujo pide le sean enviados a su víctima, y generalmente tienen los colores del arco iris. Ya que ha terminado de ordenar las velas, el brujo comienza a rezar explicando a los dioses el daño que le ha hecho la persona para la cual pide el castigo. Cuando estas velas se consumen totalmente, sin apagarse durante la ceremonia, quiere decir que el favor será concedido. Al finalizar, se queman o se entierran los restos del material utilizado, acompañados del pelo o la ropa de la víctima, simbolizando su fin.

Cuando la ceremonia se realiza en la casa del brujo, se invoca a las deidades divinas para que envíen el calor de las velas a la víctima, ocasionándole así fiebres y enfermedad hasta lograr su muerte. Cuando se realiza en la morada de los "dueños" de cuevas, charcos y montañas, se les pide que capturen al nagual de la víctima, para ocasionar su muerte (V. tona).

Son los dioses los que determinan el mal que enviarán a la persona. El enfermo padecerá fuertes dolores e hinchazones en diferentes partes del cuerpo, pesadillas, cansancio, locura o epilepsia. La enfermedad causará el deterioro constante y progresivo de la víctima, que se irá debilitando hasta su muerte. Si el objetivo de la ceremonia no es cubierto en su totalidad, el brujo puede volver a repetirla (1) (V. ?ora).

Índice de Autores

(1) Holland, W. R., 1978.

YG y MZ