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Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
La Medicina Tradicional de los Pueblos Indígenas de México
Huicholes (Wirraritari).
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Las demandas de atención
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Las demandas de atención

Antes de iniciar la descripción de algunas de las causas de demanda de atención más frecuentes en las áreas en donde habita el pueblo huichol, es necesario considerar ciertos aspectos característicos de la medicina tradicional del grupo, a) El primero de ellos se relaciona con la forma habitual de diagnosticar todas las enfermedades que tratan los mara’akáte, independientemente del origen de éstas. Como veremos, se trata de una forma peculiar de diagnóstico, pues están claramente implicados procedimientos curativos, b) El segundo aspecto, en cambio, está referido a la causalidad de la gran mayoría de las enfermedades, producto de lo que los huicholes llaman "la falta a sus costumbres".

a) La forma de diagnóstico. A diferencia de muchas de las medicinas tradicionales, en las que el diagnóstico precede al tratamiento, como parte de una secuencia lógica invariable, entre los huicholes se expresan algunas particularidades que resulta importante destacar. En cierto sentido, el diagnóstico final se obtiene inmediatamente después de concluida una de las fases de la curación. El método empleado para conocer la naturaleza de las enfermedades guarda relación con el concepto de causalidad que el pensamiento huichol asigna a todas ellas. Las afecciones son un castigo divino por las transgresiones de los hombres a las normas de conducta para con los dioses, quienes, a consecuencia de esto, envían la dolencia mediante las llamadas "flechas de enfermedad" (iteoki o iteuki), unos dardos invisibles que introducen el mal en el cuerpo del transgresor o de algún miembro de su familia. Según sea la deidad ofendida, es el tipo de objeto introducido que genera el padecimiento. Por lo general, este elemento se encuentra localizado en el sitio en donde el enfermo siente más dolor, circunstancia aprovechada por el mara’akáme para determinar el área afectada, poder así extraer el objeto enfermante y establecer quién es el "patrón" responsable del castigo. Es en este momento en el que el terapeuta se encuentra en condiciones de asignar el efecto a una causa. Con frecuencia, incluso antes de iniciar el tratamiento, el médico tradicional solicita la ayuda de las deidades, quienes le proporcionan durante el sueño las indicaciones relativas a la naturaleza del mal que aqueja al enfermo. Extraer el objeto en el que la enfermedad se ha materializado es, en buena medida, un indicador diagnóstico, aunque constituya también el primer paso en el camino de la recuperación de la salud. No es posible dejar de asociar lo anterior a la limpia con huevo, uno de los procedimientos de diagnóstico y curación más comunes en la medicina tradicional de los pueblos indígenas del país.

El procedimiento seguido por el curador huichol es el siguiente: después de formular al paciente una serie de preguntas, un tanto rutinarias, procede a "juntar la enfermedad" en un solo sitio con ayuda de su muvieris, que pasa varias veces sobre el cuerpo del enfermo desde cuatro direcciones, correspondientes a los cuatro puntos cardinales. Si se trata de alguna afección cuyos síntomas se han extendido a todo el organismo, junta el mal en el centro del abdomen. Una vez reunida la enfermedad, el especialista la succiona con la boca ("la chupa") para extraerla, y enseguida la escupe. El "mal" aparece materializado en pequeños objetos, como granos de maíz, piedrecitas, cabellos, etcétera. Mediante la extracción de los elementos que estaban generando la dolencia, el mara’akáme concluye la primera fase del "diagnóstico-tratamiento", en la cual logra conocer también el nombre de la deidad a quien es necesario desagraviar para que el paciente recupere por completo la salud (V. chupar).

b) La falta a sus costumbres. Si bien muchas enfermedades son atribuidas por los huicholes a la falta de cumplimiento de las prácticas rituales requeridas por cada una de las deidades, otras son generadas por una "falta a sus costumbres", concepto que comprende un conjunto de tradiciones fundamentales que conforman el universo del grupo. Estas se designan popularmente mediante diferentes expresiones, tales como: "irirriya", "qui en t’o ta’ ne ahuey cu", "jauyyewekaku a yumieme", "tateiwari yega’r’ya taka’ taueiik" y "tatei yur’ anaka", nombres que aluden también a las enfermedades mismas. Todo adulto integrante del grupo debe obligatoriamente asistir a los lugares sagrados o a los centros ceremoniales, como Teuta y algunos otros. Todo esto con el propósito de cumplir con la realización de determinadas ceremonias (el "pago a la tierra", por ejemplo), o con el ofrecimiento de obsequios (jícaras, velas, pequeñas flechas votivas, "ojos de dios", cabezas de venado, etcétera).

La falta de cumplimiento de alguna de estas tradiciones puede provocar la enfermedad, no sólo en el transgresor, sino en cualquier miembro de su familia. Muchas afecciones, como el mal de ojo, el dolor de cabeza, el dolor de ojos y los mareos, son atribuidas originalmente a esta causa.

El diagnóstico de este tipo de enfermedades se realiza, como hemos señalado anteriormente, mediante el sueño y "juntando la enfermedad" y chupándola. Además de una limpia con el muvieris o con humo de tabaco, la terapia generalmente comprende el cumplimiento de los deberes sagrados incumplidos. Es el mara’akáme quien realiza esta parte del tratamiento al acudir a los sitios más importantes reverenciados por la tradición huichola: Aramara, Wirikuta y Takuaii. Allí, el terapeuta dirige cantos a los dioses habitantes de estos lugares y les consulta acerca de la enfermedad que aqueja a su paciente, en cuyo nombre ofrenda flechas votivas, jícaras y "ojos de dios". En estos mismos sitios recoge agua sagrada para el enfermo y, a su regreso, le da un baño en el curso de un ritual en el que participa toda la familia con rezos y cantos. En ocasiones, el baño se hace con sangre de toro o de venado, la cual, después de utilizada, debe ser llevada en calidad de ofrenda al mar frente a Aramara o Teuta, o a la laguna de Santa Teresa.

Mencionaremos a continuación los nombres de las principales causas de demanda de atención tratadas por los sacerdotes tradicionales huicholes. Las voces indígenas suelen designar la enfermedad propiamente dicha o destacar el síntoma predominante, el área corporal afectada e, incluso, la sensación que el paciente experimenta en presencia de la enfermedad: jauyewekakú a yumieme, quientio tame ahuexcu y nepukcueware, expresiones que aluden a la "falta a sus costumbres", opuestas a virrarika yeiyarrieya ("seguir la costumbre"); tepari o teparírriyá (latido); akuitsi, nepuakuita o puakuita (diarrea); netüarika o netiarika, netuwa conete, waxo (afección del bazo); kukiya o tsukarriya (tos); irikarriya o iricaya (tos ferina); husby quiniya o newiska (mal de ojo); kierírriyá o kierríya (posesión por el espíritu del kieri); juricame o muquichiacatene (mal puesto); tkiguare (hechizos); cuitapuríirriyá (crisis convulsiva); mariutsika (sustos); niwemama mepucarriri (pérdida del alma); eiku (vómito); tawaiya (mareo y vómito); nee purreiné (empacho); iuka tsei (abdomen duro); teguarichiaca (ampollas en la boca); ikü (vómito por tener maíz en el estómago); márrarriyá o narrarriyá (adelgazamiento o desnutrición, llamada "enfermedad del venado"); nepiá (hinchada); nee pu rreine o nepuiya, iiya o ilya (calentura); terarirriya o tatewarirríya (problemas de orina); yekuairriya (inflamación de los testículos); kuitsiterriya (enfermedad venérea); neparrue (hemorragia); sipuri, tsipurirriya o xipalirriya (sarampión); hokakumo okurapsi (embarazo); nunitsi niwenitsie (parto dístócico); mukaniueue (enfermedad de las mujeres); nekauimeni (juntar parejas); nep ju yá nemonecucuine (calentura con dolor de cabeza); neuüepa cucucuine, yuria pa kuninea o cucuiniya yuriepa (dolor de estómago); tatewari-uruya (siente como carbón caliente en el estómago); neuuachica teka o nepitabe nemutze (borrachera en la cabeza); nemunechucucuina (dolor de cabeza); nepujurrie (dolor de pie, dificultad para caminar por tener los pies calientes, porque le arden los pies); juricame (tullido de los pies); nepuruku (gripa); tapakuinea o cukía (tuberculosis, V. iquirriya); airea pureu nana iyatsi o airea pureumama ’yachi (dar suerte); aiya o yaiyá (granos) y terika kue’ya (picadura de alacrán).

Muchas de las enfermedades mencionadas anteriormente son reconocidas como causa de muerte; a ellas se agregan algunas que en el estudio aparecieron definidamente en el cuadro de la mortalidad. En nuestro estudio, fueron mencionadas en orden de frecuencia descendente: calentura, diarrea (también "deshidratados"), tos, parto distócico, embarazo corto malo o aborto (hakakame okarapsi), bazo, adelgazamiento, latido, sarampión, hinchado, diabetes (netiarrika), vieso (ukiratsi), cuando no cumplen la costumbre, por no cumplir la manda (aichare teakatia a’omaa), cuando no hace la fiesta del tambor (atupare cairreya), cuando no hace la fiesta del elote (yuimacüarra), picadura de alacrán, le duele el pecho y tiene diarrea (katira gutaui kakitsa), mal de orina y borracheras (mareos).

Enseguida se describen algunas de las causas de demanda de atención más comunes de la medicina tradicional huichola.