Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
Atlas de las Plantas de la Medicina Tradicional Mexicana
Calabaza
Cucurbita pepo Sesse & Moc. — Cucurbitaceae


La imagen fué proporcionada por:
Javier Castrejón Reyna
CONABIO
Sinonimia popular.

Calabaza pipiana, calabaza tamalayota, semillas de calabaza. Distrito Federal: ayohtli, iztacayotli; Guerrero: kia mi (mixteco); Michoacán: purhu; Quintana Roo: ts’ol, tsolitas (maya).

Botánica y ecología.

Es una planta con el tallo semileñoso; este puede ser rastrero o trepador, con zarcillos que se enredan y con los que trepa. Las hojas son grandes con forma de corazón y con cortes profundos, ásperas al tacto y de color verde. Tiene las flores amarillas y grandes, en forma de embudo. Los frutos también son grandes, de color amarillo y verde, con pulpa dura y semillas blancas, aplanadas, de 1 cm de largo.

Se le considera originaria de México y Sudamérica. Presente en climas desde cálidos a templados. Es comestible, y adaptada a distintas condiciones climático-ecológicas. Está asociada a bosques tropicales caducifolio y subcaducifolio, a bosque espinoso, matorral xerófilo y bosques mesófilo de montaña, de encino y de pino.

Etnobotánica y antropología.

El principal poder curativo que se le atribuye a esta planta es contra gusanos intestinales, este uso se le da en algunos estados de la vertiente del Pacífico como Sonora, Jalisco, Michoacán y Guerrero, así como de la zona centro del país: Estado de México y Distrito Federal. La parte más empleada son las semillas. Se licuan con todo y cáscara en leche, el preparado se toma en ayunas durante nueve días. También se puede beber una mezcla de las semillas con azúcar y leche, en este caso se recomienda que el enfermo ingiera ese día leche en lugar de agua, a la mañana siguiente, en ayunas, se le dan dos cucharadas soperas de aceite de ricino; si no expulsa las lombrices se repite el procedimiento. Otra opción es comer las semillas molidas, o bien, peladas y molidas en decocción para luego tomarla como té. Para potenciar su efecto, a veces se le agrega ajo (Allium sativum), ramas de hierbabuena (Mentha piperita) y epazote (Chenopodium ambrosioides), se mezcla con leche, se cuela y se toma durante nueve días en ayunas.

Para otros padecimientos, como las quemaduras, se emplean las hojas o se hace un cataplasma con la calabaza (fruto) y se coloca sobre la parte afectada; para las reumas se hace una decocción del fruto y con este líquido se dan baños al doliente. Para padecimientos como ardor de vejiga y cálculos renales, se toma una infusión preparada con la pulpa del fruto (V. mal de orina y mal de piedra).

También a las pepitas de calabaza se les considera útil en la inflamación de las encías (gingivitis), el sarampión, para el tapiado, el "entripado" y como contrayerba (antitóxico).

Historia.

El Codice Florentino, en el siglo XVI reporta que "es usado para las mujeres que tienen poca o nula leche".

En el siglo XX, Alfonso Herrera menciona que las semillas son tenífugas. Maximino Martínez y posteriormente Luis Cabrera la refieren así mismo como antiparasitario.

Química.

Es particularmente la semilla de la calabaza la parte más estudiada desde el punto de vista químico. Se han detectado los esteroides, avenasterol, brasicasterol, 22-dihidro-cam-pesterol, 3 derivados del colestano, 24-metilen-colesterol, condrilasterol, codisterol, iso-fucosterol, dihidro-fungisterol, 2 derivados del latosterol, dihidro-poriferasterol, escotenol, espinasterol y estigmasterol; los sesquiterpenes ácido absísico, ácido cucúrbico y su glucósido, vomifoliol y el compuesto dihidro; los diterpenos giberelinas A-29, A-48, A-49 y la 19-6 lactona del ácido kaurenoico, y los triterpenos cucurbitacinas D e I. En la fruta se han detectado glicósidos de los ácidos benzílicos, ferúlico y cumárico.

En las flores de la variedad yugoslava, se han identificado los componentes benzenoides, alcohol anisílico hidroxi-benzaldehido, alcohol hidroxi-benzilico, éter para-hidroxi-metil-benzílico, 3 derivados glicosilados del ácido benzílico, el ácido florético, alcoholes iso-vanílico y veratrílico; los esteroles, espinasterol y su glucósido y el estigmasterol y su glucósido; los triterpenos glutinol, lupeol; dos flavonoides derivados glicosilados de ramnazina y ramnetina y dos componentes nitrogenados, la adenina y adenosina.

Farmacología.

La actividad antibacteriana de esta planta ha sido evaluada a partir de diferentes extractos preparados con la planta entera, el fruto y las semillas y frente a más de 14 cepas de bacterias. Sin embargo, solamente el extracto etanólico (al 95%) obtenido de los frutos, presentó una fuerte actividad antibacteriana frente a Staphylococcus aureus y débil frente a Bacillus subtilis y Mycobacterium phlei.

Por su parte, estos mismos extractos evaluados frente a varias especies de hongos, no revelaron poseer actividad antibiótica alguna.

Extractos acuosos y metanólicos de las semillas han demostrado poseer una notable actividad antihelmíntica frente a varias especies de los géneros Hymenolepis y Haemonchus, así como las semillas han demostrado poseer un efecto antiesquistosómico; en este último caso, no solamente en modelos experimentales con ratones, sino también en humanos, a la dosis de 80 g/persona.

La administración a pacientes con esquistosomiasis, de un medicamento tradicional chino preparado con el tallo de la planta, no evidencio efecto tóxico alguno, en un tratamiento por tres semanas con dosis de hasta 1.5 g diarios del material vegetal.

Del resto de las actividades biológicas evaluadas con esta planta y que dieron resultados positivos, se destaca la actividad diurética de las semillas observada en individuos que ingirieron dosis de 30 g/persona, así como la actividad desmutagénica presente en homogenados de los frutos evaluados en el test de Ames con Salmonella typhimurium, frente a la mutagenicidad inducida con l,4-dinitro-2-metil pyrrole en las cepas TA98 y TA100.

La evaluación de la actividad antitumoral y antiepiléptica en extractos etanólicos de los frutos, así como molusquicida en extractos etanólicos y acuosos de las semillas, dieron resultados negativos en los modelos experimentales utilizados.

Principios activos.

Se ha señalado que la cucurbitina (amino-3, pirrolidina) es la responsable de la actividad antihelmíntica reportada.

Toxicidad.

Se ha señalado la presencia de compuestos citotóxicos en las semillas.

Comentarios.

Cucurbita pepo es una planta originaria de México de uso muy antiguo que difiere con el actual. El empleo como antihelmíntico que se le da hoy en día, ha sido convalidado experimentalmente.

Considerando además la fuerte actividad antibiótica de extracto del fruto sobre el Staphylococcus aeureus se pone de manifiesto la total o parcial efectividad, en el empleo popular que se hace de la pulpa del fruto en casos de quemaduras, ardor de vejiga y gingivitis.

Herbarios.

CHAPA, CIB, EBUM, ENCB, FCME, IBFFA IMSSM INAHM, IZTA, MEXU, UAG, UAS, XAL, XOLO, ZEA.

Literatura.

Botánica. Alarcón H. 1980; Antonio N. 1989; Avilés M. 1985; Cabrera J. y cols. 1992; Chino S. y Jacques P. 1986; De Niz D. 1989; Esquivel E. 1989; Estrada F. 1984; García S. 1986; Hernández J. 1988; Lira R. 1988; López E. 1988; López R. e Hinojosa G. 1988; Ruiz T. y cols. 1984; Senta A. 1984; Soto J. 1987; Suárez C. 1990.

Ecología. Ballesteros L. com. pers.; Cabrera J. y cols. 1992; De Niz D. 1989; Esquivel E. 1989; Estrada J. 1984; García 1.1984; Index Kewensisj Martínez, M. A. 1991; Ruíz T. y cols. 1984; Sentíes A. 1984; Soto J. 1987; Suárez C. 1990.

EtnoBotánica. Alarcón H. 1980; Antonio N. 1989; Avilés M. 1985; Chino S. y Jacques P. 1986; De Niz D. 1989; Esquivel E. 1989; Estrada J. 1984; Hernández J. 1988; Lira R. 1988; López E. 1988; López R. e Hinojosa A. 1988; Ruíz T. y cols. 1984; Sentíes A. 1984; Soto J. 1985.

Historia. Cabrera L. 1958 (1943); Estrada E. 1989 (Códice Florentino 1571-1576); Herrera A. 1921; Martínez M. 1969 (1934).

Química. Fukui H. 1977; Garg V. K. 1986; Guha J. 1975; Itokawa H. 1981, 1982, 1982; Reschke A. 1982; Sucrow W. 1976.

Farmacología. Adesina S. 1982; Anónimo 1966; Cáceres A. y cols. 1987; Chou H. y Huangfu M. I960; Dornberger K. y Lich H. 1982; Hal-Jih C. y cols. 1958; Hartzell A. y Wilcoxon F. 1941; Masurovsky B. 1924 Osawa T. y cols. 1986; Redo M. y cols. 1989; Robineau L. 1991; Sharma L. y cols. 1971; Silva M. y cols. 1971; Vasiliev A. 1957.

Principios activos. Sharna L. y cols. 1971; Vasil´Eu A. 1957; Weniger B. y Robineau L. 1988.

Toxicidad. Anónimo 1966; Robineau 1991.