Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
Atlas de las Plantas de la Medicina Tradicional Mexicana
Jitomate
Lycopersicum esculentum Millar var. esculentum — Solanaceae


La imagen fué proporcionada por:
José Rangel Sánchez
Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas. Fototeca Nacho López
Sinonimia botánica.

Solanum lycopersicon L.

Sinonimia popular.

Coatomate, cuatomate, toma, tomate. Michoacán: tinguaraco, tinguaraque; Puebla: pach (tepehua), palucha; Quintana Roo: ahp’ak, beyanchan, pak, tsululep’ak, tsunuup’ak (maya); Veracruz: paklhshu, siwapaklhsu; San Luis Potosí: tutdey, tudhay (tenek).

Botánica y ecología.

El jitomate es una hierba de hasta 1m de altura con los tallos velludos. Las hojas están muy recortadas y son alargadas. Sus flores son como estrellitas amarillas o blancas. Tiene los frutos rojos de forma redondeada y la pulpa es rojiza, se come y es de sabor agradable. Las semillas son numerosas y están aplanadas.

Es originaria de América austral. Se presenta en climas cálido, semiseco y templado, desde el nivel del mar hasta los 1875m. Se le cultiva por su fruto y en ocasiones habita en terrenos de cultivo abandonados, asociada a bosques tropicales caducifolio, subcaducifolio, subperennifolio y perennifolio, matorral xerófilo, bosque espinoso, bosques de encino y de pino.

Etnobotánica y antropología.

En los estados de Michoacán y Puebla se menciona su empleo para bajar la inflamación de las anginas. Este padecimiento, se dice, es provocado por "el frío que agarra el pecho", cuando la gente se baña con agua fría y se expone al frío otra vez. Entonces el fruto puesto en la garganta quita la inflamación de las amígdalas.

Toda la planta tiene aplicación medicinal y dependiendo del padecimiento es la parte usada, así para el dolor de riñón la planta entera se machaca y se coloca a manera de emplasto en la cintura. Mientras las flores, hojas y tallos molidos y asados, se usan como cataplasma cuando se tienen cálculos renales (V. mal de piedra); pero antes, se toma un té de barbas de elote (Zea mays) y pingüica (Arctostaphylos pungens).

Otras enfermedades que también son tratadas con el jitomate son la pulmonía, el dolor de corazón y el dolor de garganta, también se usa para las infecciones de los lóbulos de las orejas.

Historia.

El Códice Florentino en el siglo XVI, relata la utilidad del zumo de los tomates "para las ampollas, el calor de la leña, las nubes de los ojos, el romadizo de niños recién nacidos, los postemas, el dolor de estómago y para estancar cámaras (diarreas)". En el mismo siglo, Francisco Hernández refiere "tanto las hojas como los frutos son muy eficaces contra los fuegos de San Antón, curan las fístulas lagrimales y dolores de cabeza, alivian los ardores de estómago y resuelven las paperas, curan las inflamaciones de la garganta y las úlceras reptantes, para la siriasis (irritación de los niños), alivia el dolor de oídos y detiene los flujos menstruales excesivos". Mayor información vuelve a aparecer hasta el siglo XX, cuando Maximino Martínez la reporta para las aftas y quemaduras. Finalmente la Sociedad Farmacéutica de México la señala como sedante.

Química.

El fruto y la semilla son los órganos más estudiados de esta planta. Del fruto se ha aislado un aceite esencial en el que se ha identificado el sesquiterpeno damascenona y el eugenol. Otros componentes detectados en el fruto son el ácido abscísico, los carotenoides seudocaroteno, licopeno, cis-neurosporeno, óxido de fitoeno, el alcaloide esteroidal tomatina y el componente bencénico ácido caféico. La semilla contiene los triterpenos beta-amirina, tres derivados metilados del colestadienol, citrostadienol, cicloartenol y dos isómeros, cicloeucalenol, gramisterol, lanostenol, lanosterol, lofenol, 24-etil y 24-metil lofenol, lupeol y obtisifoliol, nueve giberelinas, el flavonoide camferol y la sapogenina tomatósido A. En hojas y tallos se han identificado los ácidos abscísico, clorogénico y gentísico; los alcaloides esteroidales tomatina, tomatidina, tomatidadieno y soladulcina; el flavonoide rutina y el esteroide 5-alfa-3-beta-hidroxipregnenona. En la raíz se ha detectado alfa-tomatina y en la planta completa el triterpeno lupeol, el sesquiterpeno rishitín y la sapogenina neo-tigogenina.

Farmacología.

Se ha demostrado que los extractos etanólicos y acuosos de la hoja y tallos presentan actividad antifúngica. La hoja presenta actividad anticoagulante en sangre humana; la fracción de saponinas del tallo presenta actividad antihistamínica en cuyo, por vía intraperitoneal; un extracto acuoso de la semilla inhibió la síntesis de proteína in vitro. En el hombre, la aplicación externa de un extracto etanólico de la hoja seca, inhibió el crecimiento de microorganismos patógenos. Y el jugo del fruto ejerció una actividad antiviral contra el polivirus I.

Principios activos.

Tomatina que es una mezcla de glucoalcaloides y cuyo componente principal es un heterósido de tomatidina, inhibe el crecimiento in vitro de Candida aibicans, y tiene un efecto hemolítico.

Toxicidad.

Estudios de toxicidad aguda de un extracto hidroalcohólico demostraron que la dosis letal media, en ratones fue de 825mg/kg cuando se administró por vía intraperitoneal

El extracto acuoso del fruto ejerció una actividad antimutagénica en Salmonella typhimurium TA100 cultivada en presencia de dos agentes mutagénicos, y en S. ryphimurium TA98 en presencia del mutágeno l,4-dinitro-2-metil pirrol, actividad ejercida también por el jugo de la planta completa en este último sistema biológico.

Comentarios.

El jitomate es una planta originaria de América, de uso muy antiguo cuyas acciones antiviral, antifúngica y antihistamínica demostradas experimentalmente tienen seguramente relación con su efectividad en afecciones respiratorias del pecho y garganta.

Herbarios.

CIB, CIQRO, EBUM, ENCB, FMVZ, HUAT, IBFFA, IMSSM, IZTA, MEXU.

Literatura.

Botánica. Antonio N. 1989; Chino S. y Jacques P. 1986; Esquivel G. 1982; Gutiérrez E. 1983, Gutiérrez M. A. 1989; López E. 1988; Martínez M. A. 1984; Nee M. 1986; Pérez R. y cols. 1983; Reyes M. 1989; Ruiz T. 1986; Sánchez V. y Gutiérrez M. A. 1989; Soto J. 1985, 1987; Téllez O. y cols. 1989.

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Antropología. Zolla C. 1988

Historia. Estrada E. 1989(1548-1582); Hernández F. 1959(1571-1576); Martínez M. 1969 (1934); Sociedad Farmacéutica de México. 1952.

Química. Bohner J. y cols. 1988; Betz H. y Schloesser E. 1984; Britton G. y Goodwin T. 1969; Buttery R. y cols. 1988; Gasperi A. y cols. 1985; Griffiths L. 1959;Grzelinska A. 1980;Grzelinska A.y Sierakowska J. 1980; Hammerschlag F. y Mace M. 1975; Hinohara K. y cols. 1988; Huang T. 1980; Okamoto M. y cols. 1987; Qureshi M. y Blain J. 1974; Ronchetti F. y Russo G. 1975; Saxena V. 1977; Saxena V. y Singh R. 1976; Seybold A. 1954; Shchlochkova A. y cols. 1980; Schreiber K. y Aurich O. 1966.

Farmacología. Anónimo 1987; Celayeta F. 1960; Konawalchuk J. y Speirs J. 1978; Kubas J. 1972.

Principios activos. Cavalín G.1983; Paris R. y Mouse H. 1981.

Toxicidad. Aswal B. 1984.