Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
Diccionario Enciclopédico de la Medicina Tradicional Mexicana
Disentería

Sinónimo(s): pujos (Son) (1). Lengua Indígena Chontal, p’i’pi’taba (2). Yaqui siqui buita (1).

Padecimiento digestivo que cursa con rasgos de sangre y/o mucosidad en las heces, pujo, cólico y deseos de evacuar sin lograrlo por completo.

En Tabasco, denominan disentería a las deposiciones frecuentes acompañadas de sangre y/o moco, y califican como diarrea a las que carecen de estos signos (3).

Si bien es una enfermedad común que afecta a toda la población, la padecen en particular los niños; se presenta con mayor frecuencia durante las épocas de calor o de lluvias (4 a 6).

Como causas de origen reconocen a la ingestión de alimentos de calidad contraria —fríos y calientes— (V. frío-calor), descompuestos, pesados —grasos o picantes—, mal preparados —mal cocidos o sin higiene—, o frutas y verduras ácidas, agrias o inmaduras. Se contrae también por enfriarse o padecer susto o muina, ya que estas situaciones rompen el equilibrio de la temperatura corporal (6).

En Tepalcingo, Morelos, la información indica que es consecuencia de comer en exceso alimentos de calidad caliente o fría (4). Los mazahuas del Estado de México opinan que se presenta por tomar alimentos "pesados" o agrios, exponerse al frío, padecer susto o hacer coraje (5); mientras que para los yaquis, se adquiere por beber agua fría cuando se sufre de susto (1).

Además de la sintomatología ya mencionada, puede existir excremento pastoso o líquido de color amarillo, gases, inflamación del abdomen, molestias después de comer, sed, vómito, fiebre, amén de un mal estado general del enfermo (2) (4 a 6) y (7).

La disentería suele clasificarse según su origen y las anomalías que muestra el excremento. Los yaquis la consideran de calidad caliente cuando en éste existen indicios de sangre, y fría cuando no los presenta (1). (V. disentería fría y disentería caliente). En Tamulté de la Sabana, Tabasco, los chontales reconocen dos fases en el mismo padecimiento, la inicial denominada disentería blanca, porque se evacúan "flemas", y la subsecuente, disentería roja que contiene rasgos de sangre (2). En Oaxaca, Puebla y Veracruz, el diagnóstico diferencial de la disentería roja, blanca y negra se establece principalmente por el estado general del paciente y la observación de la heces (6) (V. disentería negra); en Chiapas también se toman en cuenta las peculiaridades de las heces para diferenciar esta enfermedad de otros padecimientos digestivos, como el corrimiento y el pasamiento (8).

Los tratamientos son en su mayoría los mismos utilizados contra la diarrea. En el Distrito Federal, recomiendan los cocimientos de alantel (?), chipol (?), lentejilla (?), marrubio (?) y mirto (?) (7).

En Tamulté de la Sabana, dan de beber un macerado alcohólico de zamolip’ (?) con pastillas de Tetracicclina, o una cocción de nance o nanche (Byrsonima crassifolia); además el enfermo debe guardarse de comer carne de res y pescado (2). En Tepalcingo, Morelos, debe ingerir un té de guayabo (Psidium guajava), retoños de nanche, cáscara de granada (Punica granatum), corazones de membrillo (Cydonia oblonga), comino (Cuminum cyminum) y barbas de cebolla (Allium cepa) con miel (7). En Chiapas emplean una gran variedad de plantas como guayaba, achiote (Bixa orellana), hierbabuena (?), nopal (Opuntia tuna), manzanilla (Matricaria recutita), etcétera (8).

Para prevenir esta enfermedad, los tabasqueños ingieren un cocimiento elaborado con coco tierno (Cocos nucifera) (3).

Zolla et al. refieren que en Oaxaca, Puebla y Veracruz, el tratamiento se basa principalmente en la ingestión de infusiones y cocimientos de plantas medicinales bebidas según la necesidad, que favorecen la hidratación del enfermo. Emplean plantas de calidad caliente cuando la causa ha sido el ingreso de frío en el organismo, y plantas de calidad fría cuando es producto del calor (6).

En la medicina popular, el término disentería es considerado ocasionalmente como sinónimo de diarrea; sin embargo, se utiliza con mayor frecuencia para designar a la enfermedad que la medicina académica reconoce como disentería, particularizada por evacuaciones mucosanguinolentas, precedidas por dolor de "tipo retortijón" seguido de tenesmo. Además, se subdivide en síndrome disentérico, cuando las evacuaciones no tienen manifestaciones diarreicas, y en síndrome disenteriforme, cuando sí las presentan (9). En México, se origina principalmente por amibas, tricocéfalos, giardias, shigelas o salmonellas. Las condiciones ínfimas de higiene y nutrición determinan que las disenterías bacterianas sean las de más altos índices de morbimortalidad; "un niño menor de siete años, tiene el 50% de probabilidades de morir por diarrea. La desnutrición predispone a la diarrea y ésta a su vez, produce más desnutrición" (10:279). Aun cuando la cita anterior pertenece a un estudio realizado en la década de los setenta, no está alejada de las actuales condiciones de salud en el país.

Índice de Autores

(1) Zurroza Ceballos, O., 1985.

(2) Pérez Salvador, A., 1987.

(3) Garcés Medina, A. R., 1989.

(4) Zolla, C., et al., 1990.

(5) Gómez López, J. M., 1990.

(6) Zolla, C., et al., 1988.

(7) Ruiz Salazar, C. L., 1989.

(8) Delgado Lezama, J. L., 1984a.

(9) Martín-Abreu, L., 1975.

(10) Calderón Jaimes, E., 1973.

MZ