Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
Atlas de las Plantas de la Medicina Tradicional Mexicana
Marrubio
Marrubium vulgare L. — Labiatae


La imagen fué proporcionada por:
Pedro Tenorio Lezama
CONABIO
Sinonimia popular.

Malcubio, malva del sapo, malvarrubina, marrubio blanco, mata ceniza. Baja California Norte: "melcupis"; Estado de México: tzopiloshihuitl; Michoacán: k’ameri, vitsacua, vitzacua; Puebla: kathuchjeekunia (popoloca).

Botánica y ecología.

Es una planta que dura más de 1 año, y mide de 30 a 90 cm de altura, está generalmente cubierta con un vello espeso y blanquecino, tiene tallos cuadrados. Las hojas son opuestas, de color verde a veces con la superficie blanquecina, redondas, rugosas y onduladas. Con muchas flores blancas y pequeñas, que se encuentran en concentraciones glomerulares en la unión de la hoja con el tallo, la flor tiene forma tubulosa. Los frutos son cuatro pequeñas nueces lisas.

Es originaria de Europa Meridional, habita en climas cálido, semicálido, semiseco y templado, entre los 100 a los 1300msnm y 1875 hasta los 3900msnm. Planta silvestre, común en terrenos de cultivo abandonados y cultivada en huertos familiares, asociada a bosques tropicales caducifolio y subcaducifolio, matorral xerófilo, pastizal, así como a bosques mesófilo de montaña, de encino, de pino, mixto de encino-pino y de junípero.

Etnobotánica y antropología.

El marrubio se emplea comúnmente para tratar la bilis. Una taza del té preparado con las ramas y tomado en ayunas es el remedio usual para controlarla en el Estado de México, Michoacán y Puebla. Se bebe la infusión de las hojas, tomada antes de dormir; también puede prepararse una infusión con las yemas de la planta y las de azomiate (Senecio salignus) para beberla como agua de uso.

Otros padecimientos de tipo digestivo en los que se utiliza esta planta son la disentería, el empacho, el dolor de estómago y para la muina. Se dice que actúa como purgante, antigastrálgica, y para expulsar los parásitos intestinales (V. lombrices). Generalmente se emplean las ramas con hojas y en muchas ocasiones con flores, con las que se prepara una decocción o una infusión.

Dependiendo del padecimiento es la forma en que se usa esta especie. Para atender las reumas se toma la planta completa y se la pone en aceite, al poco tiempo se unta en la parte afectada. Para los asustados, se aprovechan las ramas frescas de marrubio y las de pirul (Schinus molle), y con ellas se "barre" a la persona en cruz y se "varea su sombra" a las 12 del día frente a una velita encendida rezando cuatro credos. Para controlar la diabetes, se toma solamente en té.

Su uso se extiende a diversos grupos de padecimientos. En vías respiratorias se aprovecha para tratar la tos, bronquitis, asma, afecciones pulmonares, de la garganta y gripes.

En alteraciones de la piel se aplica en manchas, sarna, granos, heridas, hongos, caspa y en casos de caída del cabello. Para esta última se hace una cocción con ramas de marrubio y ya lavado el cabello, se enjuaga con este líquido durante veintiún días.

En padecimientos de la mujer, es usada en baños para después del parto, "recaída de señoras", cólicos o dolor de regla y para mitigar dolores (frialdad) en el postparto. La mayoría de las parteras que practican su trabajo en el país, se encargan de cuidar a la mujer desde el momento del parto, contra las "enfermedades del frío". En el momento de la expulsión del niño o de la placenta, se coloca entre las piernas de la parturienta, no sólo para asistirla sino para cubrirla con su cuerpo y evitar que se "ventee", y que pueda recibir "aires" (V. frialdad en la matriz). Después del parto la mujer es lavada con plantas de calidad "cordial" o templada, como el marrubio.

También se refieren otros atributos medicinales como favorecer la disminución de peso, fortalecer el cuerpo, bajar la temperatura, para tratar la frialdad, la hernia, padecimentos del corazón, cáncer, renopatías, torceduras, para limpiar la sangre, en casos de tiricia, tifo y nervios.

Calidad de la planta: algunos autores opinan que es cordial, otros la consideran templada.

Historia.

La primera referencia para esta planta se remonta al siglo XVII, cuando Gregorio López menciona que "es usada para tísicos, asmáticos, tósigos, provoca la menstruación y pares, y difícil parto, es contraveneno y en mordedura de serpientes. Es aplicada para purificar llagas, atajan las que van paciendo y mitigan dolor de costado. Se aplica en los ojos para aclararlos. Purga itericia echada por las narices. Deshace quilación de hígado y bazo, y madura humores de pecho."

Juan de Esteyneffer, a inicios de siglo XVIII lo usa para ictericia, obstrucción del hígado, hidropesía, ascitis, flegmón y úlceras agusanadas. Posteriormente, a finales del mismo siglo, Vicente Cervantes la menciona nuevamente para uso pectoral, antihelmíntico, emenagogo y expelente, para el asma humoral, en el tialismo causado por el mercurio y en el histérico.

En el siglo XIX, El Estudio, narra el caso de una enfermedad conocida como "ozemaverninosa" y que fue tratada con esta planta. También repite la información proporcionada por Cervantes. A finales del mismo siglo XlX, Eleuterio González refiere que "se usa mucho como remedio casero, emenagogo, anticólico, para los catarros crónicos y las fiebres intermitentes".

Posteriormente Alfonso Herrera, en el siglo XX señala su empleo como febrífugo, diurético y astringente. Después Maximino Martínez enlista los siguientes usos: anticatarral, antiparasitaria, antipirética, tusígena, contra el asma, como astringente, contra la bilis, emenagoga, que causa estreñimiento, es espectorante, se usa en padecimientos hepáticos, expulsa las larvas de moscas que penetran en la nariz y sirve contra la obesidad. Por su parte Luis Cabrera, la describe como antiespasmódica, para la bronquitis, dispepsia y emesis gravídica. Finalmente, como antipirético, contra la bilis y la dispepsia la consigna la Sociedad Farmacéutica de México.

Química.

Marrubium vulgare contiene un aceite esencial rico en monoterpenos, de los que se han identificado el camfeno, para-cimeno, fencheno, limoneno, alfa-pineno, sabineno y alfa-terpinoleno.

En la hoja se han detectado los flavonoides apigenina y varios ésteres glicosídicos, lactato-glicosídicos y cumarín-glicosiol crisoeriol, luteolín y derivados lactato-glicosídicos, vicenín 2 y vitexina.

En las partes aéreas se localizan además otros flavonoides, cosmosín, e isoquercetina; diterpenos, marrubín, premarrubín, marrubiol, peregrinol, vulgarol; además de los triterpenos, beta-sitosterol y ácido ursólico; los compuestos fenólicos, ácidos caféicos y gálico; y el alcaloide estaquidrina

Farmacología.

Tres estudios independientes demostraron el efecto hipotensor: en gato, producido por un extracto acuoso de las ramas al administrarse por vía intravenosa; en rana, de la fracción alcaloidea de hojas y flores, aunque no se indica la dosis, y de un extracto de saponinas por vía intravenosa. El extracto acuoso también obtenido de las ramas, ejerció una actividad antiespasmódica al probarse en íleon de cuyo a una concentración de 200mcg/ml, al inducirse contracciones tejido con Bario; pero no se obtuvo actividad antiespasmódico cuando las contracciones se indujeron con histamina y cuando se probó en intestino de rata. En cambio el extracto etanólico produjo también un efecto antiespasmódico con una menor intensidad, en el íleon del cuyo.

Se describe el efecto abortivo producido por el extracto acuoso de las ramas del marrubio en tres ratas preñadas al ser administrados por vía oral, a una dosis de 04ml/animal, en dos casos el parto ocurrió en 48 horas y en uno, 24 horas después de la administración de la droga. Sin embargo, contrario a estos resultados, en el cuyo este extracto no provocó la acción abortiva observada en la rata. Por otro lado, se indica una actividad antiinflamatoria del extracto etanólico de las ramas; diuréticay anticoagulante, de un extracto acuoso en ratas. El extracto etanólico disminuyó las convulsiones provocadas por choques eléctricos y corazol en el ratón, cuando se aplicó por vía intraperitoneal. En un estudio con cultivo de células de carcinoma humano 9KB, el extracto hidroalcohólico de las flores, no presentó actividad citotóxica dosificada a razón de 20mcg/ml.

Principios activos.

La fracción alcaloidea obtenida de hojas y flores y de saponinas obtenidas de ramas ejerció una actividad hipotensora. Se indica que al aceite esencial se debe la propiedad expectorante y "carminativa" y que el principio amargo estimula la actividad gástrica.

Toxicidad.

Estudios de toxicidad aguda en ratones demostraron que se requieren dosis muy altas del extracto acuoso de las ramas (4.0 g/kg), administrado por vía intraperitoneal, para producir efectos tóxicos. Existe un reporte sobre una fracción alcaloidea de las ramas que provoca bradicardia en el corazón de rana, aunque no se indicó la dosis.

Se indica que para el hombre, el consumo de grandes cantidades de marrubio puede inducir diarrea y náusea.

Comentarios.

Marrubium vulgare es una planta originaria de Europa de uso antiguo. Mediante estudios farmacológicos se ha podido corroborar una acción abortiva o aceleradora del parto, en que se pone de manifiesto la efectividad del marrubio aplicada en partos difíciles.

Herbarios.

BCMEX, CIIDIRD, CIIDIRM, CHAPA, EBUM, ENCB, FCME, HUAT, HUMO, IEB, IMSSM, IZTA, MEXU, UAS, UAP, XAL, XOLO.

Literatura.

Botánica. Alarcón H. 1980; Barquín P. y Zamora L. 1991; Barragán; Gutiérrez M. A. 1990; Baytelman B. 1980; Camacho J. 1985; Cedillo 1990; Cervantes L. 1979; Chino S. y Jaques P. 1986; Cortés E. 1988; J. L. 1986; Del Amo S. 1979; De Niz D. 1989; Esquivel E. 1989, Estrada J. 1984; Flores N. y cols. 1989; Flores N. y Gutiérrez M. A. 1988; M. 1990; Flores R. 1987; García A. 1989; García G. 1988, Ghislaine 1979; González M. 1984; González J. y López D. 1991; González J. W o Gutiérrez M. A. 1989; Instituto de Ecología A.C. 1991; Linares M.; Linares E. y cols. 1988; López R. e Hinojosa A. 1988; Martínez I., Mata M. y cols. 1985; Matte E. 1986; Matosic R. 1991; Mendoza B. 1983; Ordorica M. 1990; Paredes D. 1984; Paredes M. y Gutiérrez M. 1989; Pérez R. y cols. 1983; Prado X. 1988; Reyes M. 1989; Ruiz L.C. 1989; Ruíz T. y cols. 1984; Ruiz T. 1989; Sandoval M. 1977; Suárez C. 1990; Velásquez F. 1990.

Ecología. Camacho J. 1985; Cervantes op. cit; Cortés E. 1988; Cruz L. 1986; Espinosa J. 1985; Esquivel E. 1989; Estrada J. 1984; González J. y López D. 1991; González M. 1984; Instituto de Ecología 1991; Linares M.1991; Mata S. y cols. 1985; Mellado, V. 1989; Mendoza B. 1983; Prado X. 1988; Reyes M, 1989; Ruíz T. 1986; Sentíes A. 1984; Suárez C. 1990; Volak J. y Stodola J. 1989.

Etnobotánica. Alarcón H. 1980; Avilés M. 1985; Barquín P. y Zamora L. 1991; Barragán J. y Gutiérrez M. A. 1990; Baytelman B. 1980; Camacho J. 1985; Cedillo E. 1990; Cervantes L. 1979; Cortés E. 1988; Cruz J. L. 1986; Chino S. y Jacques P. 1986; Del Amo S. 1979; Espinosa J. 1985; Esquivel E. 1989; Esquivel G. 1982; Estrada J. 1984; Flores J. 1990; Flores N. y Gutiérrez M. A. 1988; Flores N. y cols. 1989; Flores R. 1987; García G. 1988; García J. 1990; Ghislaine M. 1979; González J. 1981; González J. y López D. 1991; González M. 1984; Gutiérrez M. A. 1985; Gutiérrez M. A. 1989; Instituto de Ecología 1991; Linares M. 1991; López R. e Hinojosa A. 1988; Mata S. 1986; Matosic R. 1991; Mendoza B. 1983; Motte E. 1984; Ordorica E. 1990; Paredes D. 1984; Paredes M. y Gutiérrez M. A. 1989; Pérez R. y cols. 1983; Pérez V. 1982; Prado X. 1988; Reyes M. 1989; Ruíz L. C. 1989; Ruíz T. 1986; Sandoval M. 1977; Sentíes A. 1984; Suárez C. 1990; Velázquez G. 1990.

Antropología. Mellado V. 1989

Historia. Cabrera L. 1958 (1943); Cervantes V. 1889 (1790); Esteyneffer J. de 1978 (1712); El Estudio 1889-1891; González E. 1977 (1888); Herrera A. 1921; López G. 1982 (1672); Martínez M. 1969 (1934); Sociedad Farmacéutica de México 1952.

Química. Bartarelli I. M. 1966; Karrey V. M. O. 1976; Kowalewski Z. 1978; Laonigro G. 1979; Nawwar M. A. M. 1989; Popa D. P. 1968,1972, 1974, 1974; Pulatova T. P. 1966.

Farmacología. Aliev R.K. 1956;Cath R. 1933; Itokawa H. 1983; Kchouk M.1963;Kit S.M. 1979; Mascolo N. 1987; Rizzo C. 1933; Lafón V. 1968.

Principios activos. Beznger L. 1980; Simón J. E. y cols. 1984.

Toxicidad. Aliev R. K. 1956; Bhakuni D. S. 1976; Lafón V. 1968.