Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
Diccionario Enciclopédico de la Medicina Tradicional Mexicana
Ak’chamel

Tzotzil y tzeltal, el que arroja la enfermedad (1 y 2). También aqchamel, el que echa enfermedad (3).

Brujo o hechicero en ambos grupos mayenses, cuya función primordial es la de generar enfermedades y, en ocasiones, curarlas.

Su iniciación presenta ligeras variaciones en las distintas localidades. Se piensa que nace con el poder de "echar el mal". En la comunidad tzeltal de Larraínzar, Chiapas, se cree que por naturaleza el ak’chamel es engendrado por un pukuj, demonio o representante de las fuerzas del mal, que seduce subrepticiamente a una mujer dormida. Otros suponen que el pukuj introduce en secreto unas gotas de su sangre en las venas de ciertos niños, que al crecer se convierten en brujos, manifestando sus poderes sobrenaturales alrededor de los quince años: deben romper una piedra por efecto de las invocaciones; después, secar un pino; más adelante, y con el mismo recurso, conseguir la muerte de un animal; finalmente, elegir una víctima, y ofrecer sus oraciones. Si ésta muere, es prueba de que poseen el poder suficiente para servir al mal (1). Holland hace notar que se establece un pacto con el pukuj, en el que el iniciado recibe los conocimientos y poderes necesarios para dañar a otros, a cambio de servir a las fuerzas del mal: "se transforma en facsímil humano del pukuj, y en adelante, las actividades de ambos son complementarias" (1:132). En la población tzeltal de Pinola, se reconoce que el poder para echar el mal también puede venir de nacimiento, o bien que se transmite al inhalar el último suspiro de un ak’chamel moribundo, o tragar un poco de su saliva; de aquí que se tema la visita a una persona reputada como ak’chamel que pasa por este trance, ya que dicen correr el riesgo de "aspirar el pukuj que sale del aliento del brujo" y, de esta manera, convertirse en uno de ellos (4).

La función del ak’chamel es entonces echar o provocar enfermedades, para lo cual requiere de un alma o espíritu poderoso, llámese nagual o pukuj. El ak’chamel cumple un papel importante como controlador social en un sistema de poder y creencias del grupo, ya que impide que cualquier integrante de la comunidad destaque por sus habilidades, o por la acumulación de capital o bienes, mereciendo como sanción fundamental, la enfermedad "echada". Es decir, si la conducta de algún individuo infringe las obligaciones y reglas del grupo, generalmente referidas a una situación económica que provoca la envidia del brujo o de quien solicita sus servicios, éste promueve entonces la enfermedad como castigo (1) (4).

Las invocaciones son su principal recurso; con ellas acude a la ayuda no sólo del pukuj, sino también de otras deidades del mundo tzeltal y tzotzil: a los dioses del cielo, de la tierra y del mundo inferior, y busca la aprobación de los dioses del linaje y los ancestrales (1). En Pinola se dice que "para echar el mal, lo hace a través de su nagual que mira en el corazón de la gente, come su carne y les roba el ch’ulel" (4) (V. pérdida del alma). Ya que el móvil común es la envidia, se afirma que el ak’chamel introduce en el cuerpo de la víctima objetos asociados con lo envidiado, por ejemplo papel, si ha acumulado dinero; pelos de caballo, si posee más de los caballos necesarios; hojas o pelos de elote, si la cosecha fue generosa (4). Se cree que los objetos o animales introducidos por el brujo ocasionan intensos dolores, aparición de tumores y, en general, padecimientos de difícil curación que culminan funestamente en muchos casos. También se estima que pueden provocar abortos por hechizo o robo del feto en los primeros meses de embarazo, o bien producir esterilidad enfriando los genitales de sus víctimas (5). El conjunto de estas enfermedades recibe el nombre de gana chamel o "mal puesto", y son, casi siempre, atendidas por el h’ilol o rezandero, quien a través de sus terapias contrarresta las maldades enviadas por el ak’chamel (5). Sin embargo, al igual que el h’ilol, el ak’chamel suele jugar un papel ambivalente, como brujo y curadoe, encargándose también de afrontar los males causados por otros brujos, así como de recuperar las almas capturadas o extraviadas (2).

Índice de Autores

(1) Holland, W. R., 1978.

(2) López Gómez., R., s/f.

(3) Villa Rojas, A., 1963.

(4) Hermitte, E. H., 1970a.

(5) Garza, M. de la, 1990.

MM Y SM

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