1111
Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
La Medicina Tradicional de los Pueblos Indígenas de México
Chujes.
[ ]  [ ]  [ ]  [
Descripción de demandas
]
Descripción de demandas

Caída de matriz

La caída de matriz es un padecimiento frecuente entre las mujeres de las comunidades chujes que han tenido numerosos partos. Al igual que otras afecciones ginecoobstétricas, la caída de matriz es tratada por las parteras. Según estas terapeutas, el útero se cae porque "se alarga el cordón de la matriz, se afloja y ya no regresa, por tener muchos hijos"; en otras palabras, la enfermedad se origina por un desprendimiento, parcial o total, del cuerpo de la matriz. La mujer que sufre este problema presenta "dolor en su parte" y en la cintura; tiene la vejiga inflamada, sufre calentura, se ve muy pálida, pierde el apetito y, por consiguiente, enflaquece notoriamente.

Por lo general, la propia enferma advierte que su matriz está suelta o caída, y lo comunica a la terapeuta durante la entrevista. La hinchazón de la vejiga es el indicio que hace sospechar a la partera de la presencia de la enfermedad, conjetura que es confirmada mediante una revisión: al palpar el vientre de la mujer, siente "que la matriz está fuera de la caja, se siente que está caída dentro del hueso".

El tratamiento indicado para curar esta afección consiste en llevar nuevamente el útero a su lugar, y mantenerlo fijo por algún tiempo; esta operación se hace manualmente y depende del grado de desprendimiento que ha alcanzado. En todos los casos, inicialmente la partera hace que la paciente se acueste de espaldas con las piernas levantadas a un cierto nivel. Si la matriz sólo está desprendida, entonces soba el vientre de la paciente con "pomada moliente" desde el pubis hasta el ombligo, con el propósito de subir la matriz; el masaje va alternado con pequeños movimientos del abdomen que se ejecutan con las manos colocadas a ambos lados, de modo que el órgano desplazado quede ubicado al centro. En cambio, si la matriz está caída, es decir completamente desprendida, la partera mete su mano enguantada a través de la vagina y la empuja de manera que entre al vientre, y sólo después la acomoda. Una vez que la matriz está nuevamente en su sitio, es necesario colocarle una faja a la enferma, aditamento que debe portar hasta que las molestias desaparezcan, lo cual puede tardar hasta tres meses. La terapia se vuelve a repetir cada determinado tiempo. Durante este periodo la mujer se debe cuidar, es decir, no debe cargar cosas pesadas ni enfriarse el vientre; también se le recomienda no tener relaciones sexuales.

Ocurre a veces que la enferma no responde a este tratamiento, en cuyo caso las parteras la envían al hospital de Comitán para que ahí la atiendan. Los informantes refieren que, aunque muchas mujeres todavía sufren de caída de matriz, su frecuencia ha disminuido en los últimos años, "porque ahora ya se controlan sus embarazos y se revisan cada mes".