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Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
La Medicina Tradicional de los Pueblos Indígenas de México
Yaquis (Yoreme).
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Descripción de demandas
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Descripción de demandas

Koba wantia. Dolor de cabeza

Enfermedad de la medicina tradicional yaqui conocida comúnmente con la expresión en lengua indígena de koba wantia o kóbba waán-te (Lionnet, 1977), donde kóbba significa cabeza, y waán-te, dolor; los informantes, así como la población en general, reconocen además la expresión en español "dolor de cabeza". Es una causa de demanda de atención tratada principalmente por los curanderos.

Las causas de la enfermedad pueden ser de dos tipos; el primero de ellos se relaciona con causas de orden emocional, como son "fuertes corajes o por estar triste por problemas"; el segundo tipo se vincula a un cambio brusco de temperatura que afecta a un sujeto, cuando éste, por ejemplo, se moja la cabeza inmediatamente después de haber estado expuesto al sol.

La característica más importante de la enfermedad —y que, por lo demás, da origen a su nombre— es el dolor de cabeza, que puede alcanzar una gran intensidad; asimismo, los enfermos presentan "ojos hundidos y rojos", y se muestran "inquietos y agresivos a cualquier trato".

Para curar el dolor de cabeza, los terapeutas yaquis recomiendan uno de los tres tratamientos siguientes: en el primero, se emplean las semillas del santapusi para formar dos preparados diferentes; en uno de ellos, se utilizan 20 ó 30 semillas de la planta, molidas y mezcladas con cualquier crema, mientras que en el otro, se maceran las semillas enteras en alcohol. Ambas preparaciones se aplican localmente de la misma manera: se untan o frotan en las sienes.

Un segundo procedimiento terapéutico recomienda la aplicación directa en la región frontal, ya sea de hojas frescas de higuerilla o de hojas de manto. En el primer caso, las hojas —que se pueden poner también sobre el pecho— se deben cambiar cada 10 minutos. Si se usan las hojas del manto, generalmente dos o tres, se dejan sobre la frente hasta que se marchiten y se cambian por otras frescas. Ambas terapias tienen como finalidad retirar el calor acumulado en el interior de la cabeza y, en consecuencia, quitar el dolor (V. lengua de buey, coquillo, chichiquelite).

El tercer y último tratamiento empleado, utiliza un procedimiento completamente diferente a los descritos anteriormente. Se trata de una sobada (V.masaje), que la terapeuta hace con la yema de los dedos, primero en los ojos del enfermo haciendo presión hacia arriba, y a continuación en las sienes, después de lo cual "jala los cabellos" del paciente. Para ejecutar la sobada se utiliza la "pomada 666"; el tratamiento debe ser practicado durante seis días seguidos (V. tronar el garrotillo, garrotillo, ojo de santa cruz, sarramatraca).

Según opinión de los terapeutas, un dolor de cabeza puede ser ligero o muy fuerte; cuando se presenta este último y el paciente no recibe tratamiento, se le "hincha el cerebro y, si en ese estado se le provocan corajes, éstos pueden dejarle lagunas mentales".

La principal recomendación que hacen los informantes para evitar enfermar de dolor de cabeza, es la de "no andar mucho en el sol, y si se asolean mucho, no mojarse inmediatamente". A las personas que padecen regularmente de esta enfermedad se les aconseja, a modo de prevención, emplear el primer tratamiento descrito anteriormente, es decir, frotarse las sienes con las semillas de santapusi, molidas y mezcladas con crema o maceradas en alcohol.

El dolor de cabeza es un padecimiento frecuente entre la población adulta de las comunidades yaquis, en razón del tipo de actividad laboral que desempeñan sus habitantes: los varones, trabajos en el campo que los obligan a permanecer largas jornadas bajo el sol, y las mujeres, actividades domésticas en las que los "corajes" forman parte de la vida cotidiana.