Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
Diccionario Enciclopédico de la Medicina Tradicional Mexicana
Calentura

Sinónimo(s): Calor subido (Mor) (1), fiebre Lengua Indígena: Chontal tiwaj (2). Purépecha tinárakua, tingarakua (3).

Elevación de la temperatura corporal indicativa de la presencia o signo de alguna enfermedad.

Predomina la idea de que la calentura se debe a los cambios bruscos de temperatura sufridos por el organismo, al padecer exceso de calor o frío, dormir sobre el suelo, mojarse o enfriarse cuando se siente caliente el cuerpo, lavarse los pies sin humedecerse la cabeza, o salir a la intemperie sin cubrirse (2 a 6). Por la misma causa, en Huixquilucan, Estado de México, al igual que en muchas otras regiones, es el calor normal del cuerpo el que sube a la cabeza (7) (V. frío-calor)./.

En la medicina tradicional, el desequilibrio entre la temperatura interna y la del medio ambiente provoca un desajuste en la distribución de calor dentro del organismo. Cuando el cuerpo se encuentra a una temperatura normal o existe un aumento en su calor interno a consecuencia del ejercicio o del trabajo, y se pone en contacto con "algo frío", el calor corporal se desplaza y se concentra en diferentes partes ?principalmente en la cabeza?, originando la dolencia.

Los purépechas de Pichátaro, Michoacán, reconocen como causas de la calentura el uso de ropa sucia, las caídas y las borracheras, además de las variaciones de la temperatura ambiente (4). En Mecayapan, Veracruz, son los chaneques los que enferman a los niños de calentura:

Es malo que el niño juegue en el bejuco (planta trepadora de tallos largos) porque también los chaneques juegan ahí, le hacen daño al niño porque está chiquito y se enferma de calentura. Aunque el niño diga que no estuvo jugando con nadie, el chaneque juega con él sin que nadie se dé cuenta. Son como el aire que sopla y como niños chiquitos que están en los árboles? (8:170).

Los tarahumaras creen que la calentura es originada por el susto (9); y en Baja California Norte, la relacionan con el tránsito por "tierras malas" (10). También es frecuente reconocerla como un síntoma que aparece cuando se complica una enfermedad —por ejemplo en el catarro, anginas, tos o diarrea— (5) (11 a 13). Entre los mazatecos de Mazatzongo, Puebla, la calentura se considera un síntoma que acompaña diversas enfermedades, y una enfermedad cuando se presenta como única manifestación (14).

Los síntomas que acompañan a la calentura son muy variados; sin embargo, los más frecuentes son el dolor de cabeza y los escalofríos. Para los purépechas, va acompañada de tristeza, decaimiento y ojos muy calientes (3), o de tos, dolor de cuerpo, mareos, desmayos y falta de apetito (4). En Las Canoas, Michoacán, refieren que la calentura "quema pero (con ella) no se pierde uno", a diferencia de lo que sucede con la fiebre (15). En Morelos, se afirma que va acompañada de hemorragia como consecuencia del "mucho calor" (1), y los chontales de Tamulté de la Sabana, Tabasco, la ligan con el dolor de huesos y la frialdad "que va invadiendo el cuerpo" (2).

En Mazatzongo, describen dos tipos de calentura: la que se siente en todo el cuerpo y la localizada solamente en el abdomen y el espinazo (espalda); esta última es considerada la más peligrosa y se manifiesta unida a falta de apetito y desgano (14). En Hueyapan, Morelos, se menciona que en ocasiones el cuerpo se pone frío, ya que el calor se concentra en distintos órganos, como el estómago o el cerebro (6) (V. calentura por dentro y calentura por fuera).

La calentura es común entre los niños, aunque puede afectar a personas de cualquier edad (14). En Pichátaro, Michoacán, consideran que la fiebre es contagiosa y más frecuente en época de calor (4); los nahuas veracruzanos piensan que es una epidemia cotidiana (16) (V. contagio).

Algunos michoacanos creen que no se debe hablar acerca de su afección frente a un enfermo de calentura, ya que de hacerlo, la persona empeora. Consideran a la calentura como un padecimiento grave pero de corta duración, y a la fiebre como una calentura de extrema gravedad (16). En Tabasco se piensa que si un niño sufre de temperatura alta, ésta debe bajársele rápidamente para evitar que se presenten convulsiones y se desencadene la alferecía (13). Los purépechas creen que cuando una calentura queda dentro del cuerpo, se origina el sarampión, con la aparición de muchos granitos; al mismo tiempo, reconocen que cuando esta calentura aflora a la superficie, ayuda al enfermo a resistir la enfermedad (3).

Las medidas preventivas van encaminadas a evitar los cambios bruscos de temperatura y a protegerse del frío.

Los tratamientos son muchos y variados, y tienen como finalidad contrarrestar el calor o redistribuirlo dentro del organismo.

Entre las plantas más utilizadas en diferentes estados, destaca el palo mulato (Bursera simaruba), llamado chaca en Veracruz (17 y 18) y San Luis Potosí (5), y palo prieto en Guerrero (19). Con las hojas frescas combinadas con manteca, o quemadas y mezcladas con aguardiente, se confeccionan emplastos y plantillas que se aplican sobre el abdomen o en las plantas de los pies, respectivamente. También se preparan bebidas cociendo o "mastrujando" las hojas en agua. Las ramas se empapan en agua para dar friegas y lograr que el paciente sude. Otra planta de uso frecuente es la Solanum nigrum, conocida como hierbamora en Michoacán y como hierba morada en Veracruz (3) (18): se hierven las hojas y el cocimiento se bebe como agua de tiempo, o bien, las ramas se machacan en agua y se utilizan como estropajo para frotar el cuerpo. En Huixquilucan, se masajea el cuerpo con una mezcla de tomate rojo o verde, frita en manteca, siempre con movimientos descendentes, para que baje el calor subido (20). Los tarahumaras restituyen primero al cuerpo el alma, perdida por haber sufrido un susto, y luego aplican emplastos sobre aquél (9). Cuando la calentura es muy fuerte, los zapotecos de Zoogocho, Oaxaca, colocan sobre el "ojo del estómago" un gallo al que previamente le han sacado las vísceras; después, vendan al paciente y lo cobijan. Al día siguiente, el curandero revisa al animal: si huele mal es signo de que ha extraído la enfermedad (21). En algunas regiones de Morelos, colocan sobre el estómago del enfermo un pollo abierto (22). Los mayos utilizan macerados de manzanilla (Matricaria recutita) o albahaca (Ocimum basilicum) en alcohol (23). En Tamulté de la Sabana, se emplean materiales de calidad fría, como compresas de agua en la frente y ciertos medicamentos de patente (2). En Aguascalientes, bajan la temperatura bañando al paciente con agua en la que se han remojado hojas molidas de fresno (Fraxinus papillosa) y de sauz (Salix bonplandiana) (24) (V. baño frío). En Morelos, se recomienda una limpia para el calor subido, así como plantillas con café, sal y cebolla (Allium cepa) o ajo (Allium sativum) (1). Los nahuas de San Luis Potosí acostumbran tratar el calor que se sube a la cabeza, dando de beber jugo de limón (Citrus limonia) con plátano de Guinea (Musa sp.) (5). Cuando la fiebre se localiza en algún órgano, la tratan frotando el cuerpo con alcohol —considerado de calidad caliente— para que el calor vuelva a distribuirse por todo el organismo (6). Es común que después de administrar los tratamientos, cubran al paciente para que sude y "saque" la calentura.

En la medicina académica se considera fiebre o calentura a la elevación de la temperatura corporal por encima de lo normal (temperatura oral arriba de 37.2 C). El centro termoregulador se localiza en el hipotálamo, y controla la temperatura del cuerpo. La elevación de la temperatura altera la circulación sanguínea de la piel, la sudación y la actividad muscular. Es frecuente que se acompañe de escalofríos, mecanismo que sirve para elevar la temperatura corporal hasta un nuevo nivel establecido por el termostato (hipotálamo), sobre todo en casos de infecciones bacterianas agudas (25).

En la medicina tradicional, al parecer los términos de calentura o fiebre engloban a gran número de padecimientos infecciosos muy frecuentes en nuestro país.

El término fiebre se utiliza muchas veces como sinónimo de calentura; sin embargo, es común que se emplee en aquellos casos en que la temperatura corporal es muy elevada.

Índice de Autores

(1) Álvarez Heydenreich, L., 1976.

(2) Pérez Salvador, A., 1987.

(3) Pérez, R. M. et al., 1983.

(4) Young, J. C., 1981.

(5) Reyes Antonio, A., 1982.

(6) Álvarez Heydenreich, L., 1987.

(7) Ryesky, D., 1976b.

(8) Sedeño, L. M. et al., 1985.

(9) Grinberg-Zylberbaum, J., 1987.

(10) Ochoa Zazueta, J. A., 1978.

(11) Chemin Bässler, H., 1984.

(12) RuizSalazar, C. L., 1989.

(13) Garcés Medina, A. R., 1989.

(14) Pérez Hernández, A. et al., 1983.

(15) Sassoon Lombardo, Y., 1979.

(16) Ramiro Hernández, R., s/f

(17) Hernández y López, J. A., 1988.

(18) Santos García, A. de los et al., 1988.

(19) Zolla, C. et al., 1990.

(20) Ryesky, D., 1976a.

(21) Beltrán Morales, F., 1982.

(22) Baytelman, B., 1986.

(23) Rodríguez, M., 1986.

(24) García Regalado, G., 1989.

(25) Berkow, R., 1978.

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