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Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
La Medicina Tradicional de los Pueblos Indígenas de México
Zoque-Popoluca.
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Descripción de demandas
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Descripción de demandas

Puch ’jagua. Fiebre amarilla o hepatitis

La fiebre amarilla, "hepatitis", o puch jagua, como se le designa popularmente, es una enfermedad que se produce "cuando una persona regresa de su trabajo muy asoleada y se baña enseguida", afirman los curanderos (V. frío-calor). Este hecho hace que al sujeto se le "encierre el calor por dentro porque se tapa", esto es, se le cierran los poros y, en consecuencia, no puede sudar; así, el calor que no puede salir comienza a "quemarle todo el cuerpo" y le da calentura. El enfermo se debilita, su piel adquiere un color amarillo, y el calor acumulado hace que "le empieza a quemar la sangre". Cuando la enfermedad ha avanzado hasta este extremo el paciente presenta diarrea, y corre el riesgo de que esta sangre tan caliente "se le suba al cerebro", situación que le produce la muerte. A veces, la evolución de la fiebre amarilla es lenta; en estos casos, destaca el hecho de que durante el primer mes la calentura se produce cada ocho días.

El tratamiento tiene la finalidad de "destapar" al enfermo, esto es, de propiciar la sudoración de modo que el calor encerrado pueda salir. Con este fin, se le administra un preparado de balsamillo utzai —arbusto delgado, alargado, de color verde y de raíz amarilla—; se machaca la raíz y se pone en agua caliente durante un rato; se cuela y se le da a tomar al paciente para que sude. Si con esto "el cuerpo no se destapa", es decir, no se le abren los poros, se le da otra dosis. Generalmente, con la segunda toma ya se logra el efecto deseado. Una última porción se le da después de que ha terminado de sudar, para que no se deshidrate. Mientras está haciendo efecto el medicamento, el paciente debe permanecer bien cubierto; y sólo después de la última dosis se puede quitar las cobijas, evitando cualquier corriente de aire. Asimismo, en el curso de la enfermedad el sujeto afectado no debe bañarse.

Según los curanderos, el tratamiento con balsamillo es tan eficaz que con dos aplicaciones el enfermo se alivia Cada vez que administra el preparado, el especialista reza una oración al creador solicitando su ayuda. Por tratarse de un padecimiento tan peligroso, los terapeutas recomiendan solicitar la ayuda del médico tradicional antes que el organismo del enfermo comience a debilitarse, y que su piel se torne amarillenta.