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Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
La Medicina Tradicional de los Pueblos Indígenas de México
Tzeltales (Winik Atel).
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Descripción de demandas
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Descripción de demandas

Mu sik o muk’sik

Entre los padecimientos característicos de la relación frío-calor, se conoce entre los tzeltales un síndrome de filiación cultural denominado muk’sik (lit. "gran frío") o mu sik, que afecta el estómago y los intestinos de quien lo padece. Se trata de una enfermedad causada principalmente por permanecer con frecuencia y durante largos periodos de tiempo en lugares húmedos, o por tomar agua sucia en forma reiterada. Según los terapeutas, el muk’sik es contraído sobre todo por aquellas personas que se exponen a la humedad, sea por trabajar a cualquier hora y en cualquier circunstancia en lodazales u otros sitios húmedos, sea por realizar sus actividades bajo la lluvia. El resultado de esta situación es la acumulación progresiva de frialdad en el cuerpo del sujeto, lo que da origen al mu sik.

Los síntomas de la afección aparecen en forma paulatina: el enfermo presenta hinchazón, dolor de cabeza y en todo el cuerpo, diarrea crónica y agruras, engrosamiento de las venas del vientre y flatulencia ("siente el estómago lleno de gases"). Más tarde, se manifiesta una creciente frialdad en las extremidades inferiores, la cual se expande hasta el estómago; el enfermo pierde el apetito, se le hinchan los pies y sufre esterilidad.

En conformidad con la causa que lo provoca, el tratamiento para el mu sik tiene el propósito de desalojar del cuerpo del enfermo la frialdad largamente acumulada. El procedimiento destinado a alcanzar este fin recibe el nombre de yolk’ajk y consiste en una compleja práctica terapéutica que se desarolla de la siguiente manera: el día elegido para la curación se le administra al paciente, en ayunas, una tsima (un vaso) —o, si es un niño, tan sólo media— de kixim pox, expresión que significa "medicina caliente"; se trata de un preparado elaborado con cuatro pedazos de raíz de kulento wamal (Tagetes filifolia), tres de raíz de xacta wamal, cinco raíces de sansibro ak, cinco de kerem pox y diez granos de pimienta. Todos estos ingredientes se muelen juntos, se hierven en dos litros de agua y el líquido obtenido se cuela y se endulza.

El día anterior a la curación, se construye dentro de la casa del enfermo un baño de vapor provisional de 80 cm de lado por 2 m de alto, aproximadamente. Este se fabrica con tablas y palos, y en el techo se colocan ramas de algunas plantas medicinales (tsis chawuk, so’te’, balank’in y yamay wax, entre otras). Esta construcción se hace sobre un hoyo, que puede ser cuadrado o redondo, en el cual se disponen piedras y suficiente leña para calentarlas Una vez que se han formado bastantes brasas, se quitan los restos de madera sin quemar y se colocan ramas mojadas de diversas plantas medicinales, como las que cubren el techo del baño; inmediatamente después, se arma un entramado de palos y se sienta al enfermo en un pequeño banco junto al hoyo, de modo que reciba el vapor que se desprende de las plantas curativas. A medida que se secan las plantas y disminuye la cantidad de vapor, se quita o se desplaza uno de los palos que cubren el hoyo, se agregan otras ramas húmedas y nuevamente se cubre el agujero. En ocasiones, no se construyen las paredes del baño sino solamente el agujero dentro del espacio cerrado de la vivienda; el enfermo se sienta en el banco junto al entramado, el cual permite el paso del vapor, y es cubierto con cobijas y un petate para que el vapor no escape y aproveche mejor la acción del mismo. Concluido el baño de vapor, es envuelto con una cobija y llevado a su cama para evitar la exposición al frío y a la humedad del ambiente exterior. Cuando el procedimiento terapéutico se lleva a cabo de esta última forma, recibe el nombre de jok’ ch’en ich. El tratamiento tiene una duración aproximada de media a una hora —según la resistencia del enfermo al calor—, y se debe aplicar cuatro veces, cada dos días (V. temazcal y baño de temazcal).

En ciertas comunidades tzeltales, y para los mismos fines, los curanderos emplean un método ligeramente diferente al que acabamos de describir, que consiste en obtener el vapor mediante el uso de un poket, una especie de cubeta de barro. El procedimiento es el siguiente: se muelen aproximadamente cuatro kilos de diversas plantas medicinales (entre ellas, yebenal yamay wax, sk’ab yaxolom ik’, sk’ab tsus chawuk, yabenal balank’in y yabenal sch’ak’il). Después, se calientan al rojo vivo cuarenta piedras del tamaño de una naranja grande y, cuando están listas, se extraen de la lumbre con un palo rajado y se depositan dentro del poket, el cual es trasladado enseguida al interior del baño; una vez colocado allí, se le vierten dos litros de agua junto con unos tres kilos de la mezcla de plantas medicinales. Se sienta al enfermo en un banquito cercano al recipiente, y a la vez que se cubre el baño con varios petates, se coloca sobre el techo una cobija; en uno de los costados se deja un orificio a modo de ventana, cubierto con una manta fina, para que el enfermo pueda respirar. Con estas operaciones se pretende que el vapor envuelva al paciente, quien debe indicar al terapeuta la cantidad que soporta o, en su defecto, cuánto más necesita. Después de un rato, el enfermo debe colocarse en cuclillas junto al banquito, a fin de que el vapor le penetre por el recto. Durante la terapia, el curandero procura apegarse a todas las indicaciones que el enfermo le hace: saca las piedras que se enfrían y las vuelve a calentar o agrega otra cantidad de plantas medicinales, si éste así lo solicita.

Como hemos señalado, esta hidroterapia se debe hacer cada dos días en cuatro ocasiones. Una vez concluido el ciclo de baños, el enfermo debe seguir tomando el kixin pox tres veces al día durante ocho días, y observar una dieta prescrita por el curandero, que comprende el consumo de atoles, verduras, mostaza, kulix wamal y un poco de chile.