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Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
La Medicina Tradicional de los Pueblos Indígenas de México
Mayas.
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Descripción de demandas
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Descripción de demandas

Ku ben ba’. Chup yo’lal dzibolal, ku’u ben ba’, pul baj o tzibola’

El chup yo’lal dzibolal constituye una causa de demanda de atención de la medicina tradicional maya de la península de Yucatán; en la región de Campeche la enfermedad recibe además los nombres de ku ben ba’, ku’u ben ba’, pul baj y tzibola’.

Se trata de un padecimiento que se manifiesta sobre todo en la piel y es provocado por un "deseo" intenso no satisfecho. Los informantes distinguen dos formas de la enfermedad: chupol yo’ola poch y chupul yo’ola xi wak koole. El chupol yo’ola poch, conocido también como dzibolal o "deseo de comida", se presenta en una persona que tiene un ool de "fuerza débil" o "baja" —generalmente alguien joven, o un niño—, que se encuentra cerca de otro sujeto de ool fuerte (mirada fuerte), en el preciso momento en que este último desea intensamente un determinado alimento, deseo que no puede satisfacer. Como consecuencia, al individuo de ool "débil" le aparece de improviso una lesión en la piel que tiene las características físicas del alimento deseado por el sujeto de ool "fuerte" A veces la enfermedad se presenta en la misma persona que sufre el deseo. Así, si el antojo fue provocado por carne de tuza, la piel del enfermo presentara un aspecto similar a la piel de este animal, es decir, con "huecos y agujeros"-si la causa del deseo fue un antojo de carne de armadillo, la piel presentará, en este caso, zonas endurecidas como conchas; si fue por el deseo de beber cerveza, entonces la lesión consistirá en granos "como con espuma, en la comisura de la boca".

El diagnóstico, en un comienzo presuntivo, se realiza observando la piel del paciente, tratando de encontrar una similitud entre la apariencia de la lesión cutánea y algún alimento o bebida, e interrogando a las personas cercanas al enfermo, especialmente a aquellas de edad mayor. El diagnóstico se confirma si alguna de estas personas reconoce haber deseado intensamente el alimento designado por el terapeuta. Existen en ciertas regiones de la península, como por ejemplo en Calkini, verdaderos expertos en identificar el alimento que provoca la aparición del dzibolal, tan solo con mirar la lesión de la piel de la persona afectada.

La enfermedad es rebelde a los tratamientos de la medicina alópata. Los terapeutas tradicionales emplean dos tipos de curación, cuya condición previa es la identificación del responsable del deseo insatisfecho. Una vez logrado esto, el primer tratamiento aconseja conseguir el alimento o bebida causante del antojo y ofrecérselo, de modo que se sacie con él; el segundo consiste en solicitarle que, con su saliva, restriegue la zona de la piel lesionada del enfermo. En ambos casos, los terapeutas afirman que se logra la curación del sujeto.

El chupul yo’ola xi wak koole, es el "deseo por un hombre o una mujer", es decir, el deseo carnal no satisfecho por una persona del sexo opuesto. A diferencia del "deseo de comida", la enfermedad se manifiesta en el sujeto mismo que sufre el deseo y se presenta como una lesión en la piel del dedo pulgar, de aspecto similar a una infección. La razón por la que aparece precisamente en ese dedo es, a juicio de los informantes, por la estrecha relación que existe entre el ombligo (parte del cuerpo con un gran contenido erótico entre los mayas de la península) y el dedo pulgar, usado para "pellizcar el tuch" (ombligo) durante el juego amoroso. El diagnóstico se hace por observación de la ubicación de la lesión cutánea, seguida de un interrogatorio al enfermo. El tratamiento consiste en solicitar al paciente que, de noche, salga de casa, defeque en el patio y luego, con el dedo pulgar que tiene la lesión, ejecute nueve círculos alrededor del excremento y al terminar el último sumerja el dedo en el, diciendo unas palabras en maya.

La primera de estas dos formas de dzibolal se manifiesta con frecuencia tanto en niños como en adultos; la segunda es exclusiva de las personas que han pasado la pubertad. Se trata de padecimientos no graves aunque bastante molestos.