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Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
La Medicina Tradicional de los Pueblos Indígenas de México
Mayas.
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Descripción de demandas
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Descripción de demandas

Pupui ik’ o reuma ik’ Reumas o reumatismo

Es un padecimiento de calidad fría, frecuente, que afecta sobre todo a la población adulta. Se manifiesta principalmente durante los meses de invierno, cuando hay mal tiempo y en época de lluvias, periodos durante los cuales ciertos informantes atienden hasta cinco pacientes al mes (V. reuma).

Esta dolencia es tratada por médicos tradicionales de diverso tipo, aunque la población prefiere solicitar los servicios de los sacerdotes tradicionales, los curanderos, los hierbateros y las parteras; los sobadores y hueseros aparecen sólo como una especialidad secundaria, ligada a aquellos terapeutas.

Todos los informantes coinciden en destacar que el padecimiento es producido por la reiteración continua de ciertas conductas nocivas, que a la postre originan la aparición del cuadro clínico conocido como reumatismo. Es por eso que "los reumas" son más frecuentes en la población adulta. Estas causas están estrechamente relacionadas con los cambios bruscos de temperatura, de calor a frío, a que se somete el cuerpo de una persona, o parte de él (principalmente los pies o las manos), en presencia de humedad. Son particularmente temidos los vientos (ik’) fríos, "de lluvia o de agua" (V. mal viento); no es casual la presencia del nombre ik’ en algunas denominaciones de la enfermedad: reuma ik’ y pupui ik’, entre otras. Es así como las causas mencionadas con más frecuencia por los informantes son: "por el frío, por caminar descalzo sobre el piso húmedo estando caluroso, por lavarse las manos con agua fría después de tortear, planchar o cocinar"; "por el pasmo producido cuando salen al aire frío o a la lluvia estando calurosos"; "por el mal viento que afecta a las personas que al levantarse van a la milpa, y en el camino la hierba húmeda con el sereno les moja las piernas; con el tiempo a estas personas les da reuma".

Los signos y síntomas que caracterizan esta dolencia aparecen primero, y con más intensidad, en aquellas regiones del cuerpo que han logrado acumular más frialdad, como son los pies y las articulaciones de ambas extremidades, en especial rodillas, tobillos, hombros, codos y muñecas. El síntoma que indica el inicio de la afección es un dolor en las "coyunturas, que corre por los huesos"; es un tipo de dolor "molesto, pues no se calma ni da más fuerte, sino que es constante". Con el tiempo aparecen dolores en otras partes del cuerpo (en la cadera, por ejemplo), unidos a inflamación en esas mismas zonas, además de ardor en la piel y calambres en los músculos. El enfermo tiene dificultad para caminar "porque siente que se le clavan agujas al pararse", o no puede mover los brazos.

El reumatismo se identifica mediante un interrogatorio, que permite conocer el tipo de dolor y las circunstancias durante las cuales aparece, seguido de la observación y palpación de las zonas afectadas; el signo más relevante para el diagnóstico lo constituye la existencia de inflamación y enrojecimiento en las regiones doloridas; la edad del paciente es también un elemento importante, ya que esta enfermedad afecta casi exclusivamente a las personas adultas. Muchos terapeutas establecen el diagnóstico por medio de la palpación, pues se "siente algo como corcho" en las partes afectadas por el reuma. En ciertas áreas de Campeche, los curanderos hacen uso de otras formas de diagnóstico, como son la lectura de la baraja o del cristal zastún.

Los tratamientos empleados por los informantes que tratan esta enfermedad son numerosos y variados, y todos son de carácter paliativo, con excepción del que recomienda la ingestión de 75 ml. de jugo de limón en ayunas, dos horas antes del desayuno, por espacio de 12 días. Entre las terapias destaca el uso generalizado de aplicaciones locales en la región inflamada, y de frotaciones con preparados de plantas medicinales o con sebos o aceites de origen animal; entre estos últimos destacan la grasa de pato joven, la grasa de tel-ko —animal silvestre parecido al gato de monte— y el aceite de víbora de cascabel. El aceite de este tipo de serpiente se prepara friendo la carne del animal, el consumo de la cual, junto con la piel tostada y molida, forma parte del tratamiento. El propósito de estas terapias es el de hacer desaparecer el dolor. Las preparaciones de las especies vegetales, por lo general, se hacen dejándolas macerar en ron o alcohol durante algún tiempo. En algunas regiones de Campeche, los reumas se tratan mediante el empleo de baños con plantas medicinales sancochadas.

En las frotaciones, los preparados de uso más común son: un trozo del tubérculo de x-mu kanul, cocido en las cenizas junto con grasa de pato, dejados macerar en alcohol por un tiempo; una mezcla de raíces molidas de xolte’ xnuk (Hyptis suaveolens), op chujun, sak baakel kaan y siete dientes de ajo, envuelta en hojas de plátano y enterrada en ceniza caliente; un trozo de corteza de ya ’ax niik (Vitex gaumeri) sancochado; hojas de la’al (Urtica urens); hojas de paay che’ (Petiveria alliacea); el macerado de semillas u hojas de chaniko (Datura innoxia) en alcohol; el macerado del fruto raspado de guaco o de kakaaltuun (Ocimum micranthum) en ron; hojas y raíz de paay che’, hojas de teresita, raíz de ortiga, una cabeza de ajo y un puñito de marihuana macerados en ron; alcanfor y marihuana remojados en alcohol; anís estrella, salicilato, ajo, éter, hojas de siina’an che’ (Zanthoxylum caribaeum), sinail’ y contrayerba, macerados en alcohol (V. también Tithonia diversifolia, Cnidoscolus souzae).

En ciertos lugares de la península, como en Quintana Roo, los terapeutas tratan la enfermedad utilizando un procedimiento, a veces complementario de las frotaciones, que consiste en hacer varias punciones con ayuda de un colmillo de víbora de cascabel o con una espina de siina’an che’, sobre la piel de la zona dolorida (V. took’).

Durante todo el tratamiento el enfermo debe seguir ciertas recomendaciones: muchos de los terapeutas consultados aconsejan que el paciente "haga movimientos como caminar un poco, ya que si permanece todo el tiempo acostado queda tullido"; otras sugerencias habituales indican "guardar reposo y evitar mojarse los pies estando caluroso, y lavarse las manos con agua tibia después de tortear".

Si el enfermo no recibe tratamiento, los signos y síntomas aumentan de intensidad, provocando cada vez molestias mayores; el paciente "queda amarillento y pierde el cabello", comentan los terapeutas; existe incluso el peligro de que las articulaciones afectadas se deformen y el enfermo no pueda volver a caminar "porque queda tullido". Algunos informantes piensan que el reumatismo mal cuidado puede derivar en una artritis.

Aunque existe la opinión generalizada de que el reumatismo no se puede prevenir, ciertos informantes aconsejan "no salir al aire frío estando caluroso", "hervir el agua que se toma" y "evitar usar brasas bajo las hamacas en tiempos de frío".