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Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
La Medicina Tradicional de los Pueblos Indígenas de México
Mayas.
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Descripción de demandas
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Descripción de demandas

Saa sak’ winikil, saa sak’ winikil mak o wech. Sarna

Es una de las causas frecuentes de demanda de atención entre los usuarios de la medicina tradicional de la península de Yucatán, producto principalmente de la calidad de la vivienda y de las costumbres en el ámbito doméstico de la población rural. Se trata de una de las enfermedades que en mayor medida reflejan las condiciones de vida de los grupos humanos, y que de este modo constituye un indicador veraz del grado de marginación de una cierta población con respecto a los servicios básicos.

Se le conoce popularmente en los tres estados de la península con la expresión en lengua maya de saa sak’ winikil, traducida por los terapeutas como: granos, "comezón" o sarna, indistintamente. En ciertas áreas de Yucatán, utilizan la expresión saa sak’ winikil mak —que según los informantes quiere decir "comezón en el cuerpo"— para designar el mismo padecimiento. En cambio, en Campeche recibe además el nombre de wech, "sarna", vocablo que coincide con la traducción dada para este término por el Diccionario de la Lengua Maya.

De las numerosas afecciones reportadas por los terapeutas mayas que se manifiestan mediante alguna modificación de la piel, el saa sak’ winikil es tal vez la que ha podido ser identificada con un mayor grado de fidelidad, por la homogeneidad de la información consignada. Se trata de una dolencia que afecta a toda la población, preferentemente durante la época de calor.

El paciente afectado por la sarna, solicita los servicios de las parteras y hierbateros, principalmente; en menor medida son requeridos los sacerdotes tradicionales y los curanderos. Sólo excepcionalmente este padecimiento es atendido por los sobadores.

Las causas del saa sak’ winikil pueden ser de tres tipos, consignados a continuación en orden decreciente de mención:

  1. Causas relativas a la falta de higiene personal y de la vestimenta, así como "la convivencia de las gentes con perros y gatos", o "porque en el mismo cuarto donde viven, están los animales domésticos".
  2. Por el contraste que surge en el estado de una persona cuando se expone al aire fresco estando "calurosa" término con que se designa en la península una condición corporal caracterizada por exceso de calor interno; la sarna también puede aparecer simplemente por calor.
  3. Por "debilidad de la sangre". Esta situación, que se concibe como una suerte de intoxicación de la sangre, se produce como resultado de "comer cosas verdes" o alimentos con mucha grasa, así como por beber alcohol o coca cola; según los terapeutas, el consumo de estos alimentos causa un estado de "debilidad de la sangre" que, a su vez, genera el saa sak’ winikil.

Al inicio, la enfermedad se manifiesta mediante una intensa comezón de la piel de diferentes partes del cuerpo, síntoma que los informantes refieren como "rasquiña","rasquera" o "picazón"; esta molesta sensación se acrecienta durante la noche. A continuación aparecen pequeños granitos de color rojo semejantes al salpullido, que luego se hacen más grandes y se transforman en "puntitos como bombitas de agua, que arden". Como la comezón se hace cada vez más intensa, el enfermo se lastima la piel al rascarse y, si no recibe tratamiento, "las lesiones se hacen costras después de cinco días". Rara vez la enfermedad se acompaña de calentura.

El diagnóstico se establece mediante interrogatorio en el que el síntoma más relevante —la comezón—, permite determinar la naturaleza del mal con bastante seguridad. El terapeuta consigue confirmar su diagnóstico al observar las características de las lesiones cutáneas. Únicamente ciertos especialistas, como los sacerdotes tradicionales, utilizan otros métodos de diagnosis, tales como la adivinación por medio del cristal zastún y la santiguación (V. santiguar).

Según los terapeutas tradicionales de la península, la sarna no es una enfermedad grave, aunque sí muy molesta. Si bien nunca mata al paciente, éste no sana solo y requiere siempre de un tratamiento. Las terapias son de aplicación externa, y la mayor parte de ellas consiste en baños con plantas medicinales, preparadas mediante cocción, y cuya finalidad es la de "acabar con la comezón"; en ciertos casos sólo es necesario lavar las zonas afectadas por la enfermedad. Muchas veces al preparado se le añade un poco de sal con el propósito de "secar los granos". Como parte del tratamiento, algunos terapeutas aconsejan utilizar, al momento de darse el baño, un jabón especial; el jabón de azufre así como el "azul de lavar", son considerados particularmente apropiados para estos fines. Los baños deben hacerse una vez al día por un periodo de tiempo que va de tres a siete días.

Las especies vegetales utilizadas con más frecuencia en los distintos preparados empleados para los baños son: kakalche’ (Bourreria pulchra), yaaxlee, k’an chik’in che’ (V. Senna undulata, Picramnia antidesma), guayaba, ciruela y granada, joontolok (Milleria quinqueflora), siina’an che’ (Zanthoxylum caribaeum), sak chakaj (Simarouba glauca), k’ulim ts’is che’ (Trichilia hirta), hierba mora, altamisa (Parthenium hysterophorus), saalche’, suul che’, orégano hierbabuena xiw, xkakaltum (Ocimum micranthum), sabayón xiw, jawuay, k’anan (V. Hamelia patens), cundeamor (V. Momordica charantia), bel siinik che (Alvaradoa amorphoides), arroz xiw y limonaria (Murraya paniculata). En ciertas áreas de Campeche, los terapeutas recomiendan frotar las zonas afectadas por la sarna con un fruto de pompom tsimit, cortado a la mitad.

En algunos tratamientos se advierten ciertos conocimientos adquiridos en cursos de capacitación. Así, se aconseja bañarse con un jabón medicinal preparado con hojas de ts’urub took’ (Bauhinia divaricata), xk’anan, jawuay xiw, bakal che’, jabón Zore y benzoato de bencilo.

Antes de iniciar la cura, los terapeutas advierten al enfermo de saa sak’ winikil sobre la necesidad de seguir determinadas indicaciones durante el curso del tratamiento. Estas recomendaciones se refieren a conductas tales como la de "evitar rascarse porque se infecta", reforzar la alimentación, y prestar más atención a la higiene de la casa, de la ropa y del enfermo mismo; así, se pide "hervir toda la ropa, la hamaca y las cobijas" del paciente, y sacar los animales del interior de la vivienda. Otros consejos tienen relación con la alimentación; el más común de ellos sugiere evitar el consumo de chile mientras dure la afección. Algunos informantes de Campeche advierten a sus pacientes de no exponerse al sol, ya que esto puede agravar la enfermedad.

Si bien la sarna no es una enfermedad mortal, la tardanza en la aplicación de un tratamiento adecuado puede ocasionar graves daños a la piel y a la condición general del paciente. Entre las complicaciones referidas con más frecuencia están: difusión de la sarna a todo el cuerpo, e infección de los granos, con la consiguiente formación de heridas y costras. En una etapa más avanzada aparece calentura. Un paciente que presenta este cuadro clínico requiere de un tratamiento más prolongado y de mayores cuidados, especialmente los relacionados con la calidad de la alimentación así como con las medidas higiénicas.

La mayor parte de las medidas preventivas propuestas por los terapeutas guardan relación con las causas que originan el padecimiento. Recomiendan, por ejemplo, evitar mantener animales en el mismo lugar donde duermen las personas, bañarse diariamente, cambiarse de ropa y lavarla lo más frecuentemente posible. Un segundo tipo de medidas consiste en la sugerencia de darse un baño, de vez en cuando, con alguno de los preparados empleados en los tratamientos; esta medida está especialmente indicada para el caso del sujeto que comienza a sentir los primeros síntomas de la enfermedad. Los terapeutas que consideran a la "debilidad de la sangre" como una de las causas principales de la sarna recomiendan hacerse "una purga cada seis meses para sacar lo que le hace mal a la sangre". Por último, y relacionado con lo anterior, es decir con productos que intoxican la sangre, se ubica el consejo que dan algunos terapeutas de evitar el consumo de coca cola, grasas y alcohol.