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Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
La Medicina Tradicional de los Pueblos Indígenas de México
Mayas.
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Descripción de demandas
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Descripción de demandas

Ch’uhuk k’iik’ o ch’uhuk wix . Diabetes

La diabetes es una enfermedad conocida en lengua maya como ch’uhuk k’iik’ o ch’uhuk wix, expresiones que según los informantes significan "orina dulce". Es una dolencia atendida principalmente por hierbateros, curanderos y sacerdotes tradicionales.

Se puede manifestar ya sea de manera repentina o después de padecer contrariedades, tensiones y situaciones desagradables en forma reiterada. Así, las causas referidas con más frecuencia son: "un susto o cuando una persona recibe alguna mala noticia, lo cual le produce un ataque y luego esto le causa la diabetes". Otras causas son los disgustos y las emociones fuertes; con menor frecuencia aparecen mencionadas la herencia, la debilidad y el comer muchos alimentos dulces. En algunos estados, como Quintana Roo, la diabetes se presenta asociada a afecciones renales, como se puede deducir no sólo de la causalidad consignada por los terapeutas de esa región —un "pasmo en el bajo vientre producido por el mal aire de cualquier lugar, sobre todo por la mañana"—, sino también por los síntomas que refieren: dolor del bajo vientre y ardor al orinar, entre otros. Cada una de estas causas puede hacer que al enfermo "se le endulce la sangre y se le suba el azúcar", situación que genera el cuadro clínico que se describe a continuación.

Los signos más evidentes —y por lo tanto los más mencionados— que permiten reconocer a la diabetes, son el aumento de la frecuencia y cantidad de la orina, aunado a la disminución paulatina del peso corporal; la caída de los dientes, del cabello y a veces de las uñas; el color pálido y el sabor dulce de la orina; sed continua, cansancio, vista empañada, ojos pálidos que parpadean con frecuencia, dolor de estómago y de cabeza, heridas que tardan en cicatrizar, y trastornos emocionales tales como depresión y deseos constantes de llorar. Los dolores reumáticos, la inflamación del vientre y de las rodillas, y la necesidad a veces imperiosa de ingerir cosas dulces, son otros de los malestares mencionados que caracterizan a esta enfermedad.

El diagnóstico, por lo general, se establece mediante interrogatorio y observación, tanto del aspecto del paciente como de las características de la orina. Un recurso adoptado por casi todos los informantes para determinar la presencia de azúcar en ella, es el de hacer orinar al enfermo, de preferencia en un sitio cercano a un hormiguero: si pasado un tiempo razonable el lugar es invadido por las hormigas, o se llena de moscas —si ha orinado en otro lado—, se confirma el diagnostico. Ciertos terapeutas prueban el sabor de la orina del enfermo, lo que permite también llegar a las mismas conclusiones. En algunas zonas de Campeche, los médicos tradicionales acostumbran dejar secar una cierta cantidad del líquido para poder observar el azúcar. En esta misma región de la península se emplean otras formas de diagnostico, como son: leer la baraja, utilizar el zastún y, por ultimo, palpar las sienes y tomar el pulso del enfermo, además de revisarle la lengua.

Todas las terapias empleadas por los terapeutas de la península para el tratamiento de la diabetes consisten en la administración oral de un preparado de plantas medicinales, generalmente en mezclas, por un periodo que puede ir desde tres días hasta un mes; la cura va siempre acompañada de una dieta. Varias de las preparaciones se hacen "sancochando" los ingredientes, entre los que destaca el uso de una especie de cactácea —el nopal de monte—, uno de los vegetales más utilizados en la medicina tradicional de México para el tratamiento de la diabetes. Otras especies empleadas con frecuencia en los tratamientos, y sus preparaciones, son: azahar y bakal che’ (Bourreria pulchra); raiz de kabachi con hojas de zacate limón; raíz de jalal y de chaya de monte; nopal, jugo de lima y hojas de naranja dulce; hojas de guanábana, de chaya, de aguacate y de lima; granos de pimienta de Tabasco, una guía de pitahaya, romero, naranja agria y hojas de limón; raíz de juntup’te ak ("medicamento amargo"); bejuco de café ak (V. también Tecoma stans).

En varias de estas preparaciones, como por ejemplo la de azahar y bakal che’, los informantes señalan que "la mezcla tiene la propiedad de eliminar el azúcar de la orina, pero cada una de las plantas por separado no tiene ese efecto". Algunos de los tés deben ser administrados hasta por seis meses; en estos casos, se recomienda hacerse un examen de orina al mes de iniciado el tratamiento, para evaluar su evolución. Al final de algunas terapias se recomienda al enfermo tomar jugo de tomate y te de flor de Jamaica, sin azúcar.

Las recomendaciones dadas por los terapeutas al paciente que inicia una terapia contra la diabetes, son de vital importancia para el éxito del tratamiento. Consisten en su mayoría en consejos de orden dietético, los cuales deben ser seguidos incluso después de terminada la cura. En general, los informantes coinciden en vetar el consumo de alimentos dulces, especialmente los refrescos embotellados, así como el licor. Recomiendan en cambio comer frijoles y carne de res o de venado, así como reducir la ingestión de grasas y de huevo.

La diabetes es una enfermedad grave que "puede matar en el momento o durar diez años o más", refieren los terapeutas. La muerte puede sobrevenir por la baja considerable del peso corporal que el padecimiento ocasiona, o como consecuencia de la infección de alguna herida; en todo caso, el estado previo al deceso es el coma diabético. En opinión de ciertos informantes, incluso si el paciente sigue todas las indicaciones recibidas, "no podrá recuperar su cuerpo, se mantendrá delgado, pero su orina ya será normal". Entre las complicaciones referidas destacan el sufrimiento y la sensación de inutilidad que invade al enfermo; en ciertos casos mencionan que "la persona se va secando poco a poco si no se controla".

Como en la mayoría de los padecimientos tratados por los médicos mayas, las medidas de prevención consisten en evitar el conjunto de causas que, se estima, genera la enfermedad. Así, algunos terapeutas aconsejan "evitar los sustos fuertes y no pensar mucho"; también es aconsejable abstenerse de ingerir "comidas y antojitos muy dulces y tratar de no engordar", así como "no tomar refrescos, especialmente si están embotellados"; recomiendan, en cambio, preferir los jugos de frutas, hacer ejercicio y moderar el consumo de café y sal.

La diabetes una dolencia que no presenta variaciones estacionales, afecta de preferencia a la población adulta, especialmente después de los 30 años de edad; los jóvenes y los niños pocas veces se ven afligidos por esta enfermedad. Sólo en algunas regiones de la península, los informantes opinan que la diabetes ataca principalmente a las mujeres.