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Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
La Medicina Tradicional de los Pueblos Indígenas de México
Pames (Xi’oi o Xiyoi).
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Descripción de demandas
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Descripción de demandas

Lombrices

Con el nombre de lombrices la población pame conoce un padecimiento caracterizado por la presencia de parásitos intestinales, de dimensiones tales, que pueden ser observados fácilmente cuando el enfermo los expulsa en las heces fecales. Los pames consideran que las lombrices "se meten al intestino a través del aire, que es frío", aunque ciertas conductas relativas a la higiene, como "tomar agua cruda o encharcada", también conducen a la aparición del padecimiento. Esta enfermedad es una de las más comunes entre los habitantes de las localidades pames, en virtud de la falta de agua potable y de servicios básicos de la mayor parte de la población.

El individuo que tiene lombrices presenta dolor de cuerpo, hinchazón del vientre, anemia —que se manifiesta mediante manchas en la cara—, falta de apetito y "mucha comezón en el recto", síntomas que permiten establecer la naturaleza de la dolencia. En la consulta, los terapeutas preguntan acerca de ciertas características específicas de la enfermedad, tales como la comezón en el ano y la salida de los parásitos en las evacuaciones.

Los especialistas utilizan numerosas plantas medicinales con propiedades para "expulsar las lombrices", tales como la cáscara de aguacate, el ajo, la amargosa, el costomate, la hierba del venado y la ruda. Sin embargo, la especie empleada con más frecuencia en los tratamientos es el epazote, el cual se prepara hirviendo un manojo de hojas picadas en un vaso de leche, o bien en caldo de frijoles; el medicamento se debe tomar en ayunas, por dos o tres días consecutivos. Algunos curanderos recomiendan comer directamente la raíz cruda de la planta, antes de cada comida, durante dos o tres días.

Aunque varias de estas plantas efectivamente desalojan los parásitos intestinales, las condiciones ambientales no permiten que la cura sea duradera; así, los habitantes de las zonas pames pueden llegar a sufrir la enfermedad varias veces en el curso del año.