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Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
La Medicina Tradicional de los Pueblos Indígenas de México
Purépechas.
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Descripción de demandas
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Descripción de demandas

Bilis

La bilis es una causa de demanda de atención frecuente de la población que solicita los servicios de los médicos tradicionales purépechas, y es atendida preferentemente por curanderos, parteras y hierberas.

Se produce por causas de orden emocional como los "sustos, corajes o sentimientos"; estos últimos son un tipo particular de perturbación producida por "mucho pensar solo" o por "darle vueltas" reiteradamente a una preocupación. Todas ellas producen un exceso de calor interno, calor que finalmente desencadena la enfermedad (V. muina y susto).

Los síntomas que la caracterizan se manifiestan principalmente en el aparato gastrointestinal. El enfermo presenta un latido o pulsación, localizado en la parte inferior de la boca del estómago y que en ocasiones sube, el cual se acompaña de dolor y calor intenso en los costados de la misma región; a estos síntomas se añaden la ausencia de apetito, y un fuerte dolor en la cabeza y a veces en los pómulos; además, el enfermo duerme mal, siente la boca amarga, sobre todo al despertarse, tiene la vista caída y cansada, se siente "aflojerado", presenta el semblante triste y decaído y los ojos amarillos.

El término latido indica tanto una parte del cuerpo —que en individuos sanos se localiza en las cercanías del ombligo—, como la manifestación que permite detectarlo: la pulsación. En cuanto a la forma que éste tiene, las opiniones discrepan: mientras que para algunos terapeutas se trata de una "vena" que se hace evidente mediante una pulsación, para otros el latido es una "burbuja de aire que late".

El terapeuta establece el diagnóstico generalmente a partir de un interrogatorio para verificar si el paciente experimenta los síntomas descritos y saber si ha sufrido alguna de las causas mencionadas; al mismo tiempo, le observa el semblante y los ojos, prestando particular atención al color amarillento de la conjuntiva; finalmente, le palpa las áreas del abdomen cercanas a la boca del estómago para corroborar la presencia del "latido".

Entre los tratamientos detectados para curar la bilis, el más común consiste en dar a tomar al enfermo algún preparado a base de plantas medicinales; una segunda práctica generalizada es la sobada, que se hace con la finalidad de "bajarle el latido de la boca del estómago", es decir, llevarlo nuevamente a las cercanías del ombligo. En ocasiones, el tratamiento incluye ambas prácticas.

Un ejemplo de tratamiento del primer tipo consiste en la administración de un jarabe que se prepara hirviendo en litro y medio de agua un manojito de pasiflora, magnolia, toronjil, manzanilla, manrubio, retama, cáscara de piña, canela y naranja amargosa, hasta que su volumen quede reducido a un litro; enseguida se cuela, se le agregan dos cucharadas de grenetina, un cuarto de azúcar quemada y por último 100 ml de alcohol para beber. El preparado se administra tres veces al día antes de comer, durante nueve días.

Un tratamiento en el que se combinan las dos prácticas antes mencionadas es el siguiente: primero el terapeuta soba al paciente iniciando en la parte superior del estómago, hacia abajo, y luego le da a tomar, por espacio de nueve días, un jarabe de ruda "para la bilis", con el objeto de que el paciente "erupte", hecho que indica al terapeuta que el tratamiento está logrando el efecto deseado (V. prodigiosa, grama y tilia).

La falta de atención oportuna puede producir complicaciones de varios tipos: el paciente sufre agotamiento general, hinchazón del cuerpo y "se le hace agua la sangre", expresión con que los terapeutas tradicionales designan un estado similar a la anemia. Incluso afirman que hasta "haría falta una operación", ya que la boca del estómago queda congestionada y obstruida y la sangre no pasa a causa de su debilidad.

La bilis afecta sobre todo a las mujeres adultas, sin distinción de época, clima o edad.