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Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
La Medicina Tradicional de los Pueblos Indígenas de México
Nahuas.
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Descripción de demandas
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Descripción de demandas

Encuerdadura, envaramiento o venteada

En la medicina tradicional de los nahuas, estos tres términos designan una única causa de demanda de atención, bastante frecuente entre la población adulta. Es una dolencia provocada por un fuerte enfriamiento, como el que ocurre por bañarse con agua fría después de trabajar mucho y tener el cuerpo caliente. Este brusco cambio de temperatura afecta principalmente a los músculos, dando origen así a dolores en todo el cuerpo, los cuales son la manifestación más importante de este padecimiento (V. encordado y reuma).

Inicialmente, el malestar se concentra en los "tuches", es decir, en los tendones, y se generaliza a los huesos acompañado a veces por fiebre y escalofríos.

El diagnóstico se realiza mediante el interrogatorio del paciente, la palpación de las partes doloridas e inflamadas del cuerpo y la observación del movimiento de "las cuerdas" (los músculos) del enfermo.

Los tratamientos aplicados tienen la finalidad de calentar el cuerpo del sujeto afectado, para así extraerle el frío. Con este propósito se le dan vaporizaciones; el vapor se logra ya sea mediante el calentamiento de dos "piedras de lumbre", que después se echan en una tina con agua hirviendo, o poniendo a hervir una serie de plantas como pinahuitz o vergonzosa (Mimosa pudica), rama de mora, mala mujer, mosote del monte y blanco, rama de guásima, ramas de aguacate, xocotzoyotl o naranja agria, ramas de lima de Castilla, huele de noche morado y blanco, un rollito de zacapal amarillo, un camote de mafafa (Xanthosoma robustum) partido a la mitad y un rollo de berenjena con espinas y sin tomates (V. chichicastle y tlamacas, ocozol). En ambos casos, el enfermo, debidamente abrigado con cobijas, debe recibir el vapor producido, especialmente en las zonas más doloridas, hasta sudar copiosamente; al término de la sesión terapéutica se debe acostar. Durante la vaporización, los informantes aconsejan cambiarle la ropa al enfermo y "tirar la mojada por el sudor, porque ya no sirve, pues ahí se queda todo lo malo". Los días posteriores a la curación, el enfermo no debe bañarse, porque si lo hace o "coge el agua fría se puede quedar tieso".

Para evitar la encuerdadura, se recomienda no bañarse con agua fría después del trabajo.