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Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
La Medicina Tradicional de los Pueblos Indígenas de México
Nahuas.
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Descripción de demandas
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Descripción de demandas

Atemobachicaba, chapane iezo, ixhuitonque, ixhuitume, muli ej shika quiquistetecamexte, yestemoa. Hemorragias, sangrado o hemorragia vaginal

Esta causa de demanda de atención de la población femenina de las áreas nahuas recibe diversos nombres, como son atemobachicaba, chapane iezo, ixhuitume e ixhuitonque, todos ellos en el estado de Veracruz. En Puebla se le conoce popularmente como muli ej shika, o yestemoa que quiere decir "sangrado", según palabras de los propios informantes. En cambio, en Michoacán es designada con el término de quiquistetecamexte.

Los curanderos consideran que las hemorragias en las mujeres se producen cuando éstas "cargan cosas pesadas; también por algún golpe o resbalón", "por una caída de la señora en la que se abre de la cadera" (V. aflojada de cintura), por exceso de sangrado menstrual ("se pasa la señora de la regla") y durante un aborto. Las mujeres grávidas se encuentran en una condición particularmente propensa a sufrir la enfermedad, ya sea durante el periodo de gestación —cuando el sangrado es causado "porque realizan trabajos pesados y por eso les viene la hemorragia"—, ya sea al momento del parto cuando "primero viene la placenta antes que la cabeza del niño". La placenta previa es considerada como una causa de hemorragia muy grave. Varias de estas causas guardan una estrecha relación con estados de frialdad, concepto que se manifiesta en el tipo de tratamiento recomendado para tratar la dolencia.

Además del sangrado, que a veces es muy abundante y "que puede durar una semana o más tiempo", los otros síntomas que la enferma presenta son: cansancio constante, dolor intenso de cadera, de cintura, de vientre y de huesos, falta de apetito, "calosfrío" y ocasionalmente vómito.

La terapeuta diagnostica mediante un interrogatorio, tendiente a detectar las causas que originaron el padecimiento, seguido de la palpación del vientre para determinar la presencia de dolor, y de la observación del sangrado para precisar sus características.

Los tratamientos reportados por los informantes son complejos y comprenden, por lo general, la aplicación de dos o más procedimientos curativos, entre los que se encuentran: la ingestión de preparados a base de plantas medicinales, la sobada, la "apretada", la manteada y la ventosa. El tratamiento incluye la recomendación de guardar reposo absoluto por un periodo que puede ir desde una semana a 40 días —después de concluida la terapia—, especialmente si el sangrado se ha iniciado durante "la luna tierna" (luna nueva o en fase creciente). Los terapeutas recomiendan también tomar baños con plantas medicinales de calidad caliente, como el romero, durante la etapa de convalecencia.

Los preparados medicinales son administrados comúnmente en forma de tes, como agua de uso, y tienen la finalidad de "cortar la hemorragia". Muchas de las plantas y de los ingredientes utilizados son de calidad caliente. Las preparaciones de plantas medicinales empleadas con más frecuencia contienen: raíz de espina de chopiquixtle corteza de caña morada y raíz de tulipán rojo; ramitas de escobilla china hervidas durante un rato junto con un anillo de oro, preparación recomendada especialmente cuando el sangrado es provocado por un aborto; una rama de hierba maestra (Artemisia ludoviciana var. mexicana), ramitas de salve real y de yoyohuipactle, a las que se le agregan dos cartuchitos de chocolate; cogollos de hierba dulce, cáscara de cacaloxóchitl, de guayaba rosado, de aguacate oloroso, de palo de cedro, un pedacito de ocote y una pizquita de sal. Algunas terapeutas suelen administrar una taza de chocolate con especies (clavo, pimienta y comino), junto con una copita de tequila, preparación considerada extremadamente caliente. En los casos de sangrado por placenta previa al momento del parto, los terapeutas nahuas de la costa de Michoacán administran un té de güizapol, en dosis de dos tazas al día, durante siete días.

Después de tomar el té, la enferma es sometida a alguno de los procedimientos siguientes: el primero de ellos se llama "apretar a la mujer", y se ejecuta de noche "para que luego repose y esté acostada y no se levante" indica las parteras. Consiste en colocar un rebozo en forma de cruz en la cintura y la cadera de la paciente, y enseguida apretar con fuerza; se deja así bien ceñido, hasta el día siguiente; la enferma debe guardar reposo durante tres semanas. Otro de los procedimientos acostumbrados recibe el nombre de "recoger su cuerpo", y consiste en sobar suavemente el vientre de la enferma, con ayuda de aceite de cuerdas (una preparación destinada a calentar y fortalecer los músculos). En otras regiones nahuas, como Cuetzalan del Progreso, Puebla, el tratamiento empleado incluye además de la administración del té, prácticas tales como las frotadas" con alcohol, las "manteadas y la aplicación de ventosas en la zona de la cadera. Todos estos procedimientos tienen la finalidad de "cerrar" a la mujer y colocar sus órganos en su sitio, ante la contingencia de que se hubiesen desplazado a consecuencia del golpe recibido.

Todas las terapeutas nahuas consultadas consideran a la hemorragia como una enfermedad mortal si no se trata a tiempo, y destacan que se trata de una afección sumamente frecuente.