1111
Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana
Universidad Nacional Autónoma de México
La Medicina Tradicional de los Pueblos Indígenas de México
Mixtecos.
[ ]  [ ]  [ ]  [
Descripción de demandas
]
Descripción de demandas

Ataque del corazón

Esta enfermedad de la población adulta de las regiones mixtecas, es conocida popularmente con la expresión de cha uvi añimayo.

El "ataque" es el resultado de otro padecimiento: el dolor de corazón, y sobreviene en determinadas circunstancias; el ataque se produce, por ejemplo, cuando el enfermo sufre un grave enojo, se baña teniendo la "sangre fría", o simplemente come "cosas frías".

El ataque va precedido por varias manifestaciones e indicios. El enfermo de dolor de corazón presenta un dolor intenso en el pecho a la altura del corazón, y siente que este órgano crece y salta; tiene el pulso "como paralizado", tiembla y no puede hablar; está triste y pálido, tiene los ojos muy blancos y "vomita pura agua"; después le da un fuerte dolor en la boca del estómago que se irradia hasta la garganta. Al momento del ataque, el paciente tuerce los ojos y el cuerpo, le rechinan los dientes, aprieta la boca y sus ojos le quedan muy blancos; se "priva", es decir se desmaya; después, queda tieso, "como animalito zonzo".

El diagnóstico se establece principalmente mediante un interrogatorio. Uno de los signos más significativos para determinar la naturaleza de la afección es el tipo de dolor que el enfermo siente.

Los terapeutas tratan el padecimiento aplicando una sobada en la región cardiaca para lograr disminuir el dolor; enseguida administran un té que se prepara hirviendo, en un litro de agua durante 15 minutos, una ramita de hinojo, tres dedos de semillas de ruda, nuez moscada y dos hojas de sidra. El enfermo debe continuar tomando el té, en dosis de una taza diaria, hasta que el dolor desaparezca por completo (V. laurel). Los médicos tradicionales mixtecos advierten que una enfermedad de este tipo no tiene curación definitiva, por lo que se trata de evitar que el sujeto afectado sufra un nuevo ataque. Para lograrlo, le aconsejan al paciente no trabajar mucho para no agitarse, y continuar tomando el té como agua de tiempo.

Si el enfermo no recibe tratamiento puede morir, ya que, de sufrir un nuevo "ataque" en forma imprevista en la calle o en el campo, corre el riesgo de "golpearse muy fuerte".